Pasó en San Juan. La mujer reconoció el incidente e indignada acusó al sujeto de no hacerse cargo de los menores.


Una conocida profe de Zumba de San Juan, Mariela Rodríguez, quedó envuelta en un verdadero escándalo este último fin de semana. La mujer fue denunciada por dañar el vehículo y las ventanas de la casa de su ex pareja, padre de sus tres niños, en la localidad de Capital. En diálogo con Diario de Cuyo admitió ser la autora de los destrozos y señaló que el incidente fue provocado como consecuencia de la falta de palabra y desinterés del sujeto para con los menores.

Todo ocurrió el viernes pasado cuando el acusado, identificado como Mauricio Rodríguez, profesor de Educación Física y de 51 años, se encontró con la luneta de su Peugeot rota y también con los vidrios de las ventanas de su vivienda totalmente dañados. El hombre hizo la denuncia en la Comisaría 2da y apuntó contra su ex pareja, de quien está separado desde enero último.

Aparentemente la disputa ahora fue provocada por la “cuarentena”. El denunciante dijo que este fin de semana tenía que cuidar a los chicos, pero por el aislamiento obligatorio que dispuso el Gobierno nacional le pidió a la mujer que no sacara a los nenes de la casa. Además porque según él, sus hijos de 3 y otro de casi 2 años viven con su mamá en la localidad de Pocito, lo que significa que para trasladarlo hay que recorrer casi 30 kilómetros.

Las ventanas, tras el episodio.

Tras hacerse público el episodio la profe de Zumba salió a defenderse. Reconoció lo ocurrido, dijo que se “saco” y que por impulso arrojó un ladrillo contra el auto y la ventana. “No le importan sus hijos. No le importa si comen, si tienen pañales o si hay que cuidarlos. En lo que va del año, los recibió en su casa tres veces. Dice que trabaja todo el día y que no puede. Yo también trabajo y me gasto todo en pañales, leche y niñera. Él no aporta en nada”, aseguró.

Además la mujer contó que decidió separarse e irse de la vivienda del Barrio Frondizi porque no soportaba los episodios de violencia. Contó que el sujeto la golpeaba y hasta llegó a obligarla tener relaciones sexuales. “Cuando me fui dejé una exposición en la comisaría de las visitas que iba a tener con los niños”, sostuvo.




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