La víctima se llama María Eugenia y es policía. En el último episodio violento, su novio le desfiguró la cara.


Para que el caso no quede impune, una numeraria de la división Cuerpos Especiales de la Policía de San Juan contó el calvario que vivió durante dos años a manos de su pareja: Cristian Daniel (36), cabo del Grupo G.A.M. María Eugenia Villalobos se refirió a una relación obsesiva y de celos, en la que hubo insultos, golpes e incluso amenazas con armas de fuego. “No me animaba a denunciarlo, le tenía mucho miedo”, relató la joven a Tiempo de San Juan.

Sin embargo lo ocurrido la última vez que lo vio la motivó a denunciarlo. “Estábamos por comer y comenzó a hablar de mi cumpleaños, que es el próximo sábado. Me dijo que la iba a pasar con él y no con mi familia, como yo quería. Como me negué, se enojó, se levantó de la mesa y se fue hacia la puerta de mi casa (ubicada justo frente a la Universidad Católica de Cuyo)”, contó.

Después se desató una discusión acalorada hasta que el sujeto le dio un fuere cabezazo en su frente. Villalobos quedó inconsciente y fue su hermana quien la auxilió. El sujeto logró escapar. “Una vez que me desperté, llamamos al 911 y cayeron varios policías a auxiliarme. Me llevaron al hospital Rawson, donde me diagnosticaron un traumatismo de cráneo”, señaló.

Pero todo no terminó allí. El uniformado fue nada menos que con su jefe del Grupo G.A.M hasta la Comisaría 13º, a raíz de la denuncia en su contra. “Le iban a quitar el arma pero su jefe dijo que no y, por ende, todavía tiene él su arma. No sé dónde porque está detenido pero lo que sí sé es que no le retuvieron el arma reglamentaria”, dijo la chica.

No es el primer episodio violento que sufrió en su relación. De hecho hay un hecho reciente en el que Saromé la amenazó con su arma reglamentaria. “Fue el miércoles pasado, iba a ir a comprar cerca de mi casa y cuando veo, era él -por Saromé- en su auto diciéndome que me suba a su auto. Estaba sacado y me llevó por un callejón en Zonda. Hicimos como 30 minutos por una huella hasta un lugar donde no había nadie. Me apuntó con su arma y después se la puso en su boca. Me decía `¿ésto querés lograr? Andate, tenes 3 minutos para correr y que no te haga nada´; yo le decía que por favor no me hiciera nada por mis hijos (tiene dos chicos de 8 y 3 años)”, contó la víctima.

Ahora el sujeto se encuentra detenido, a la espera de una resolución del Fuero de Flagrancia. “Tienen que hacerlo. Es muy necesaria la denuncia, sino no paran”, reflexionó la joven.




Comentarios