El pequeño fue hallado flotando y boca abajo. La familia pide cadena de oración por su recuperación.


Dramática es la situación que atravesó una familia sanjuanina este último sábado, cuando su pequeño casi muere ahogado después de caer a una pileta. El bebé de 1 año, identificado como Ulises Jofre, fue hallado boca abajo y flotando en el agua. Su familia inmediatamente intentó reanimarlo con maniobras de RCP, pero fue en vano y el menor tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Rawson. Ahora se encuentra internado en grave estado.

Todo ocurrió en la tarde noche en una vivienda del barrio Valle Grande, en el departamento Rawson. Aparentemente el nene, quien por su edad camina con dificultades, salió de la casa y sin que nadie lo observara se dirigió a la pileta de lona que estaba ubicada en el fondo. Una vez allí trepó la pileta y se sumergió. Su hermana Sara lo encontró a los pocos minutos ya inconsciente.

“Cuando lo vi estaba flotando, boca abajo y no hacía nada, yo creía que estaba muerto. Ahí nomás lo saqué y fui corriendo hasta donde estaba mi mamá”, contó la joven de 15 años a Diario de Cuyo. “Lo traía boquita abajo, sin signos vitales, no lloraba, estaba morado e inconsciente”, agregó Jésica, mamá del pequeño.

La mamá y hermana siguen de cerca la salud del pequeño en el Hospital Rawson.

Cuando pasó todo la familia estaba por salir de paseo. La mujer estaba peinando a sus hijas y su esposo había ingresado al baño. El pequeño aparentemente estaba jugando con una pelota. “Ahí le pregunté a mi hija y ella salió a buscarlo y al ratito me lo trajo casi sin vida. Ella venía con una crisis de nervios, sólo me dijo ´mamá, mamá´ y me lo dio. Ahí nomás reaccioné, sabía que tenía que hacer algo rápido, tomé coraje y le hice RCP (reanimación cardiopulmonar). Ahí el bebé expulsó mucha agua”, sostuvo Jésica.

Alertados por un llamado, una ambulancia se hizo presente en el lugar y trasladó a Ulises al Hospital Rawson, donde quedó internado en Terapia Intensiva con pronóstico reservado. Ahora la familia espera los resultados de un estudio neurológico que le hicieron al bebé. “No soy muy creyente, pero hoy todo suma. Estamos aferrados a la fe, todos unidos esperando que pueda salir. Está grave, pero hay posibilidades de que salga. Para la edad que tiene está muy fuerte, tiene mucha fuerza para salir adelante”, expresó la mamá, quien pidió también que recen por su hijo.




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