Durante las madrugadas de este fin de semana ocurrió lo que viene sucediendo desde hace un tiempo a esta parte y que se acrecentó en las últimas semanas: las fiestas clandestinas. Fueron interrumpidas reuniones y, sumando todas, los participantes fueron más de 400.

Durante la madrugada del sábado, agentes municipales con la colaboración de la policía de la provincia de Córdoba interrumpieron tres fiestas clandestinas. Una de ellas sobre calle 1º de Mayo, en barrio La Milka, de la que participaban más de 130 personas, y otra en una casona abandonada sobre Av. Caseros y Juan Díaz de Solis, de la que participaban más de 100 personas. La restante fue sobre calle Los Garabatos al 2300, en la que se encontraban presentes unas 30 personas.

Por otra parte, durante la madrugada del domingo, se desarticularon cinco reunios, aunque con menor concurrencia. Una sobre calle Libertad al 50, donde había unas 15 personas; otra sobre calle Av. Las Malvinas al 1000, donde había aproximadamente 30 personas; otra sobre calle Chaco al 1000, con unas 90 personas; otra sobre calle Entre Ríos (S) al 4000, en la que se encontraban presentes unas 30 personas; y la restante en la intersección de las calles Ingenieros y Enrique J. Carrá, donde se encontraban unas 30 personas.

En todas las reuniones se labraron diferentes actas, principalmente por no respetar las medidas de bioseguridad establecidas y por violar los protocolos vigentes en el contexto de la pandemia por el COVID-19. Además, durante el fin de semana, también se desarticularon reuniones sociales menores, pero que están prohibidas.