Un hecho inédito se vivió en la provincia de Salta, que sin dudas sentará precedentes para todos los habitantes. Un perro atacó a una mujer que murió a causa de las extensas lesiones. Esta semana, su dueña fue condenada por homicidio culposo, por no haber vigilado a su mascota.

El ataque ocurrió el 16 de julio de 2020. El perro llamado “Beethoven” mordió una mujer en la parte trasera del tobillo izquierdo. La víctima cayó al suelo y asistida por un vecino que bajó de su auto para socorrerla. La herida era muy extensa y la mujer, conocida como J.M.A, perdió mucho sangre. Fue trasladada al hospital San Bernardo pero en el trayecto sufrió un paro cardíaco. Falleció en el nosocomio, a pesar de las maniobras de reanimación de los médico para salvarle la vida.

El perro le mordió la parte trasera del tobillo a la mujer quien sufrió un paro cardíaco y murió en el hospital (imagen ilustrativa). Foto: Gentileza

La autopsia arrojó que la mujer falleció por un shock hipovolémico por ruptura de arteria tibial a consecuencia de la mordedura. Fue por esto que la justicia actuó en contra de la dueña del animal, una mujer conocida como S.P.I. Según detalló El Tribuno, la justicia le atribuyó a la mujer, la responsabilidad penal por el delito de homicidio culposo al haber omitido el deber de cuidado. Argumentaron que “como consecuencia de su negligencia, su can se escapa de su domicilio y muerde la arteria tibial de la víctima causándole la muerte por shock hipovolémico”.

La mujer fue condenada por homicidio culposo por no haber vigilado debidamente a su animal. Deberá cumplir tareas de buena conducta durante dos años (imagen ilustrativa) Foto: Web

La jueza de Garantías 6, Sandra Espeche, fundamentó su fallo oralmente y explicó que se evidenció la omisión del deber de diligencia en relación con los deberes de cuidado de su perro, el cual se encontraba en su ámbito de vigilancia y custodia.

La mujer fue condenada por homicidio culposo, una decisión sin antecedentes penales, por lo que la pena que se impuso es de ejecución condicional, y la mujer deberá seguir una serie de reglas de conducta durante dos años, como realizar capacitaciones sobre la tenencia responsable de mascotas, cerrar las aberturas de su vivienda por donde escapó tanto “Beethoven” como sus otros canes.

Por otra parte, la mujer no puede ejercer ningún tipo de violencia contra la denunciante, que es la hija de la víctima. Además, la jueza ordenó que sus otros perros sean trasladados a un centro de adopción de mascotas.