La pandemia por coronavirus afectó gravemente la fuente de trabajo de miles de argentinos, especialmente a los artesanos, artistas y otros trabajadores del rubro. Es así el caso de Miguel Justiniano, un hombre de 34 años de la zona rural de Coronel Moldes, quien vio paralizada su producción de portarretratos de alpaca a principios de año.

Como cuenta en diálogo con El Tribuno, Miguel vendía sus artesanías a un intermediario de Buenos Aires, pero las restricciones por la pandemia no permitían realizar más envíos, por lo que debió detener su trabajo. En estos momentos tan duros, perdió su principal fuente de ingresos, sin ninguna solución aparente.

Las artesanías de Miguel llegaron a un restaurante del corazón de Washington D.C.Guanaquito Artesanías Moldes | Facebook

Sin embargo, se le ocurrió una brillante idea tras el encargo de un vecino: fabricar mates con su personalización artesanal de alpaca. Con sopletes, martillos, pinzas y otros materiales, volvió a trabajar en su pequeño taller del paraje Finca Piedra Morada, a 1 kilómetro de Coronel Moldes. Son mates de algarrobo, con un revestimiento de alpaca y bronce forjados, con distintos motivos en relieve. Como los hace a pedido, puede grabar frases, dibujos, nombres, escudos y más. Dependiendo de la complejidad del motivo elegido, cada mate puede rondar entre los $ 1.300 y los $ 1.600.

Las artesanías de Miguel llegaron a un restaurante del corazón de Washington D.C.El Tribuno

A causa de la pandemia también deicidio hacerse una página de Facebook e Instagram llamada Guanaquito Moldes, gracias a las cuales empezaron a llegarle pedidos de todo el país como Buenos Aires, Santa Cruz, Córdoba y Río Negro, así como también del exterior. Sus mates llegaron incluso a las vidrieras de Malbec Boutique, un restaurante en el corazón de Washington D. C. que se especializa en comidas y vinos argentinos.

Las artesanías de Miguel llegaron a un restaurante del corazón de Washington D.C.El Tribuno