Dos sociólogos revelaron que las personas relacionan el "arreglarse" con tener una personalidad atractiva. Pero no pasa lo mismo en el caso de los hombres.


A la hora de salir a trabajar las mujeres ya saben que ganarán un 20 por ciento menos que los hombres por ocupar el mismo puesto de trabajo, según datos de la Organización Mundial del Trabajo. Ahora bien, un reciente estudio también comprobó la relación proporcional entre la apariencia y el volumen del salario recibido.

Mientras en todo el mundo el movimiento feminista intenta visibilizar la problemática de las mujeres respecto a la brecha salarial y a su escasa participación en puestos directivos (que, según reveló un estudio realizado por Grant Thornton, en la Argentina bajó del 18 al 15 por ciento en 2018, y quedó 10 puntos por debajo de la media global), una investigación realizada en conjunto entre la Universidad de Chicago y la de California, asegura que “las mujeres atractivas (como llaman a las que se maquillan, peinan y visten a la moda) reciben ingresos 20% superiores a los de las mujeres promedio (las que no lo hacen)“.

El estudio fue realizado por los sociólogos Jaclyn Wong  y Andrew Penner. Para llevarlo a cabo, se entrevistaron a 14.000 personas de ambos sexos. En las conclusiones, también se afirmó que “la mayoría asocia el arreglo personal con qué tan atractiva es una persona”.

En esta línea, los resultados de este estudio aseguran que las personas que más se arreglan consiguen mejores sueldos que las que tienen mayor capacidad intelectual o física para realizar determinado trabajo. Algo más que polémico…

Un estudio afirma que “las mujeres atractivas (las que se peinan y maquillan) reciben ingresos 20% superiores a los de las mujeres promedio (las que no se arreglan)”

En 2016, la editora de BuzzFeed Devin Lytle realizó un experimento social para demostrar la diferencia de trato de los hombres de acuerdo al color de su cabello. “En Los Ángeles, ‘rubia’ no es solo un color de cabello, es una forma de vida”, aseguró la joven, que tiñó su cabellera blonda de un castaño oscuro y comprobó que más hombres la invitaban a salir cuando era rubia que con su nuevo color de cabello.

“Pese a que estoy usando exactamente la misma ropa, tres hombres me dijeron algo al llevar el pelo rubio, mientras que ninguno dijo nada cuando tenía el pelo castaño. Esto confirma que los extraños me tratan diferente por ser rubia”, concluyó Devin, quien había conseguido 88 “Match” en Tinder con su foto con cabello rubio, contra 33 con la postal en la que luce castaña.

¿Como te ven, te tratan?

Según explicaron los investigadores de este estudio, las personas “atractivas” (como definen a las que se maquillan) son consideradas más inteligentes, más confiables y más cooperativas, y, por ende, tienden a recibir un trato mejor puesto. Inconscientemente, las personas piensan que si una persona es “atractiva” su personalidad también lo será.

Con respecto a la incidencia de el tiempo y esfuerzo que invierten los hombres en arreglarse, tiene una mínima repercusión en su salario. “La mitad que en el caso de las mujeres”, afirman los resultados del estudio realizado por Wong y Penner.

Este tipo de estudios dejan en evidencia que aún persisten la discriminación, los estereotipos y las razones culturales que dejan a las mujeres siempre en desventaja con respecto a los hombres en el mercado laboral.

Estos datos son más que preocupantes teniendo en cuenta que en 2016, las familias conducidas por una mujer treparon al 56,9% y relegaron a la jefatura masculina al 43,1 por ciento, según una investigación del Centro de Estudios de Ciudad (CEC) de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.





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