Después de una gran espera, de postergar la boda tanto por las críticas hacia su padre Andrés de York y el coronavirus, el pasado viernes 17 de julio, la princesa Beatriz de York dio el "Sí, quiero" frente al altar a Edoardo Mapelli. Lo hizo en secreto, en la Capilla Real de Todos los Santos, en los terrenos en Windsor Great Park, junto a alrededor de 20 invitados selectos.

La boda se dio a conocer después de que el palacio de Buckingham hiciera públicas dos fotografías en el perfil oficial de la familia británica en redes sociales: en la primera se ve a la pareja fuera de la capilla junto a los abuelos de la novia, Isabel II y el duque de Edimburgo, y en la segunda, los novios sonríen al salir de la iglesia rodeados de flores.

Beatriz de York y su esposo junto a la reina y el duque. (Instagram/@theroyalfamily)

Uno de los detalles más esperados de la celebración – como en cualquier boda- era el vestido de novia y Beatriz no ha decepcionado en absoluto con su elección. La princesa escogió para su gran día un diseño vintage de Norman Hartnell, que perteneció ni más ni menos a su abuela: la reina Isabel II.

La primera vez que la reina usó el vestido fue en 1961, en un viaje de Estado a Roma. Las otras dos ocasiones en que se recuerda a la reina con el vestido vintage fueron en el estreno de la película "Lawrence de Arabia" en Londres, en 1962, donde la reina apostó por combinarlo con guantes largos; y en la apertura del Parlamento de 1966. Entonces lo complementó con la corona imperial, capa y un espectacular collar de chatones.

La reina Isabel luciendo el vestido que prestó a su nieta para la boda. (Instagram/@theroyalfamily)

Pero no fue la única prenda que su abuela decidió prestarle a la princesa. Beatriz lució la tiara "Reina María", hecha en 1919 con un collar de diamantes que le dio la reina reina Victoria para su boda, cuando se casó con Felipe en 1947.

El detalle que más llamó la atención de los seguidores de palacio británico es la notoria ausencia del príncipe Andrés en las fotos junto a su hija, que seguro se relaciona evidentemente con lo sucedido estos últimos meses. El pasado noviembre, Andrés se vio obligado a retirarse de la vida pública tras su implicación en el escándalo de Jeffrey Epstein.

La boda de Beatriz de York fue pospuesta varias veces y tuvo que ser en secreto para que su padre pudiera asistir sin problemas. (Instagram/@theroyalfamily)