Dejando atrás el alboroto del día, salimos a descubrirla: es inmensa, culinaria y cosmopolita, varias ciudades en una.


Con Lima oscureciendo, a eso de las seis, la Costa Verde se enciende como guirnalda de mil luciérnagas. Se trata de un camino imponente que bordea los acantilados sobre el Pacífico y se ve de película. “La ciudad de los reyes”, como llaman a la capital peruana, es un crisol cultural: es indígena, barroca y oriental (por la gran influencia china y japonesa), presumida de sus barrios coquetos y también muy popular.

Bulliciosa a nivel dios en las zonas céntricas o salida de un cuento en San Isidro, el barrio que fue un antiguo bosque y ahora tiene a sus vecinos, al atardecer, haciendo yoga entre los olivos. Adonde te sientes, restó famoso o el tablón de un mercado popular, comés riquísimo: ceviche, causa rellena, anticucho, sopas con pesca del día. La movida limeña no es tan noctámbula (a la 1 am bajan la persiana), pero arranca más temprano y es un mundo por descubrir.

La ciudad de los Reyes

El Cercado de Lima es un distrito que abarca el emplazamiento original de la ciudad y sus edificios más antiguos. Debe su nombre a las murallas que rodeaban esta zona hasta el siglo XIX. Sus exquisitos palacios con balcones coloniales y recovas, las llamativas fachadas barrocas de sus iglesias y las callecitas quedadas en el tiempo hacen de estas cuadras un paseo muy disfrutable.

Por otro lado, si andás por el cercado no dejes de visitar el Circuito Mágico del Agua, un predio público donde las protagonistas son trece fuentes controladas de manera electrónica. A las 19, 20 y 21 horas, la Fuente de la Fantasía (la más grande, de 120m de largo por 20m de ancho) es escenario de shows con coreografías hidráulicas, imágenes de bailarines y animales salvajes y música del Perú.

Según el libro Guinness de los Records, este complejo de fuentes ubicado en el Casco Histórico de Lima es el más grande del mundo.

Malecón de Miraflores

Este coqueto barrio tiene una costanera de 5 km que da al Pacífico, con vistas espectaculares. Un lugar increíble para admirar el atardecer y a quienes hacen parapente es el Parque del Amor (versión pequeñita del Parque Güell catalán, en la zona central de esta ribera), repleto de mosaicos y esculturas del artista Víctor Delfín.

Por las noches, el bohemio barrio de Barranco se ilumina con faroles y cientos de lucecitas que decoran sus casonas antiguas. En sus calles con desniveles hay murales bellísimos, bares coloridos, música y artistas callejeros.

Lima se despierta al anochecer

Si andás por Barranco…

Podés ir primero al Museo del gran fotógrafo Mario Testino (cierra a las 18.30) y después derechito a Barranco Beer Company. Muy buena la Pale X (cerveza artesanal con centeno) y su pizza peruanísima: masa con maíz morado, tomate amazónico, queso serrano y chorizo ahumado, aceitunas, rocoto y cilantro.

Pisco y ceviche

Hoy cocina Rafael

Rafael Osterling es uno de los cocineros que han revalorizado en el mundo la gustosa gastronomía peruana. “Rafael”, el primero de sus restaurantes en Lima, cumplió veinte años y está en el puesto 16 del Latin America’s 50 Best Restaurants 2019.

¿Qué ofrece? Ante todo, cocina de mar: tiradito de atún, ceviche de lenguado, pulpo grillado y pesca del día… Manjares en un salón cálido, lleno de cuadros, onda hogareña. Está ubicado en el San Martín 300, en el barrio de Miraflores.

Pisco Bar, un viaje a las sensaciones

Este bar es respetadísimo en la noche limeña. Funciona desde hace 17 años en Miraflores y su dueño, Ricardo Carpio, es un experto en la bebida nacional. Hay menú a la carta, pero sugiero el combo que marida cinco cócteles pisqueros (cada uno representa las cinco regiones del país donde se produce el destilado: Lima, Arequipa, Tacna, Ica y Moquegua) con cinco “piqueos” riquísimos de la cocina local. Los tragos se preparan con los mejores piscos artesanales del Perú. Se encuentra ubicado en Av. Petit Thouars 5390.





Comentarios