Entre lágrimas, aplausos y el ruido de las sirenas de las ambulancias, el personal del Hospital Carrasco de Rosario despidió este martes a una compañera fallecida tras contagiarse coronavirus. La mujer de 48 años llevaba dos semanas internada y tenía un bebé de 8 meses junto a su esposa, quien también realiza tareas en el efector de la zona oeste.

El cortejo fúnebre llegó por Bulevar Avellaneda hasta la puerta del nosocomio poco antes de las 9.30. Familiares y amigos de María Zalazar se reunieron allí para darle el último adiós en medio de la angustia que generó su muerte dentro de uno de los principales centros de salud afectados a enfrentar la pandemia de COVID-19.

La trabajadora del sector de guardia estuvo tres días alojada en el establecimiento de barrio Echesortu a partir de la infección. Tenía diabetes y luego decidieron derivarla al Sanatorio Británico, pero su estado de salud no mejoró desde entonces.

Según informó Canal 3, María se había casado con su pareja actual hace dos años. Junto a Natalia había formado una nueva familia y tenía otro hijo de su primer matrimonio. La historia de ambas quedó trunca por la pandemia y este martes fue el marco de una escena desgarradora antes de que trasladaran el cuerpo hacia el Cementerio El Salvador.