El policía acusado de matar a un hombre de 55 años al ingresar a su casa será imputado por el episodio que este miércoles a la madrugada sacudió a los vecinos de Vía Honda. La Fiscalía ordenó que permanezca detenido luego de cotejar las primeras pruebas que contradicen la versión de los uniformados en relación a una persecución previa.

El suboficial fue demorado en las primeras horas posteriores a la muerte de Rafael Acosta Venialgo sobre la calle 1821 al 4900. Aunque aseguró que fue agredido con un machete al ingresar al domicilio en el marco de un procedimiento, los investigadores encontraron evidencia que apoya el relato de la familia de la víctima sobre un allanamiento ilegal en el que los efectivos no cumplieron con su deber como personal de las fuerzas de seguridad.

Quienes viven en el lugar afirman que el carpintero asesinado quiso defenderse con un machete al creer que entraban delincuentes a su hogar. El integrante del Comando Radioeléctrico manifestó que sufrió heridas en un brazo por la agresión de la víctima cuando entraron en busca de un sospechoso, pero éste había sido detenido minutos antes en otro lugar y las lesiones no parecen compatibles con la declaración.

La secuencia terminó con un disparo de escopeta con munición antitumulto que provocó el fallecimiento del dueño de casa y puede escucharse en uno de los llamados de la familia al 911.

El arresto de Miguel Y. fue una de las medidas que tomó el fiscal Adrián Spelta en busca de esclarecer el homicidio y así aumentó el peso de la hipótesis sobre un caso de gatillo fácil. En ese contexto, la autopsia del cuerpo de Acosta se llevará a cabo bajo el protocolo de Minnesota por la presunta responsabilidad de personal policial en el hecho.