Roberto Sukerman se imponía a su vez este domingo como el candidato más votado gracias a la unión del peronismo.


Los rosarinos se fueron a la cama con la promesa incumplida de una tendencia firme en los primeros minutos del lunes. No obstante pasadas las dos de la mañana ya se perfilaba al Frente Progresista como la fuerza más votada en la Cuna de la Bandera.

Realidad que se corroboró antes de las 6 con más del 97% de las mesas escrutadas. Pablo Javkin se apuró para autoproclamarse vencedor en la interna progresista, alentado por sus mesas testigo y recién antes del amanecer el resultado fue reconocido por Verónica Irizar. Puntualmente Javkin cosechó poco más del 52% frente al 47,5 de Irizar entre los electores que buscaron definir al candidato del Frente Progresista.

No obstante, Roberto Sukerman fue el precandidato más votado con 107.800 electores que señalaron su casillero en la boleta única y por eso dio un mensaje convocando a “todos los sectores” para intentar darle pelea a Javkin, en lo que se anticipa será una reñida batalla para quedarse con el Palacio de los Leones.

En la disputa dentro del macrismo, Rodrigo López Molina cumplió con el pronóstico y superó con comodidad al ex edil Jorge Boasso, pero estuvieron lejos del batacazo de 2017 que lo instaló como el favorito a ingresar a la intendencia.

Alrededor de las 8:30 la gran mayoría de las mesas electorales ya estaban conformadas y más allá de alguna demora puntual, todo funcionó según lo previsto. Unas 800.928 personas mayores de 18 años estaban habilitadas para sufragar, aunque aproximadamente 1.500 todavía no había retirado su DNI. Es por eso que el Registro Civil abrió tanto sábado como domingo para acelerar la entrega.

Una de las primeras en ir a votar fue la precandidata a intendenta del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), Verónica Irizar, quien lo hizo en el colegio Stella Maris de Fisherton Norte. “Venimos transformando la ciudad, pero tenemos cosas por mejorar”, declaró la edila.

Su rival interno, Pablo Javkin, lo hizo cerca del mediodía, en el ex Nacional de calle San Martín y Avenida del Huerto. Si bien se mostró confiado, anticipó que la competencia “será muy pareja”. Cerrados los comicios, el diputado provincial Ariel Bermúdez se mostró optimista ante los datos preliminares provistos por sus fiscales y sostuvo en un reportaje con LT8 que “David le va a ganar a Goliat“.

De los postulantes de Cambiemos, el primero en hacerlo fue Jorge Boasso. El radical, que fiel a su estilo, realizó una picante campaña, se autodefinió como un “rosarigasino de alma”. Más tarde lo hizo Roy López Molina, que anticipó que este domingo “comienza a cambiar la ciudad”, y volvió a insistir con su principal eje de campaña, la inseguridad: “Estamos preparados para cuidar y defender a Rosario”, lanzó.

Por el lado del justicialismo, el postulante del Frente Juntos, Roberto Sukerman, valoró la importancia de haber conseguido la unidad peronista y deseó que un frente similar pueda armarse a nivel nacional.

Los ganadores de cada frente serán quienes puedan representarlo en las generales del 16 de junio, cuando también participarán quienes obtengan proporcionalmente más votos entre los precandidatos a concejal. En este caso, el sistema que se aplicará será el D’Hont, respetando además el cupo femenino.

En el peronismo sobresalen las encabezadas por Eduardo Toniolli, Marina Magnani y Fernanda Gigliani y Alicia Cavallero. También presentó una lista Ciudad Futura, que lleva a Caren Tepp.

En el Frente Progresista, Susana Rueda liderará la lista oficial, y enfrentará a la de Creo encabezada por María Eugenia Schmuck, y a una tercera lista de Neo (el partido de Maximiliano Pullaro) de Anahí Schibelbein.

En Cambiemos, las listas que competirán serán tres: la de Daniela León apoyada por Roy, Claudio “Choco” Díaz, que cuenta con el aval de Boasso, y una tercera de Marcelo Megna.

Fotografía: Letra P.






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