Dos policías rosarinos que fueron detenidos este domingo después de protagonizar una pelea vecinal serán imputados por intentar asesinar a un vecino suyo en la zona norte de la ciudad, donde el muchacho recibió un disparo en el abdomen que lo dejó en grave estado.

El caso que inicialmente habían abordado funcionarios del área de Violencia Institucional finalmente quedó en manos de la unidad de Homicidios Dolosos, ya que ninguno de ellos estaba en servicio cuando se desató el conflicto. "Estaban en su casa como cualquier persona y utilizaron armas que no eran las reglamentarias", aseguró el fiscal Adrián Spelta.

Mientras Ezequiel S. permanecía en terapia intensiva en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, el representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó en conferencia de prensa que las pistolas empleadas por los sospechosos estaban registradas a su nombre. A esto agregó que las utilizaron para "terminar la gresca" abriendo fuego contra la víctima y su hermano, quien resultó ileso en Unión al 1400.

Entre otros puntos llamativos de la reconstrucción que hicieron los investigadores se destaca el hecho de que los agentes de civil llamaron al 911 para denunciar que los jóvenes agredidos les habían tirado un piedrazo contra su auto. Sin embargo, los detenidos decidieron disparar "delante de efectivos del Comando Radioeléctrico que habían arribado al lugar a raíz de los disturbios iniciales". De hecho, uno de ellos cumple tareas en dicho cuerpo.

Tanto Héctor como Franco V. quedaron tras las rejas hasta la audiencia imputativa programada para este martes en el Centro de Justicia Penal. Allí el fiscal Spelta les atribuirá el delito de homicidio en grado de tentativa por el ataque a su vecino en medio de la pelea.