La indemnización millonaria a una ex empleada del suegro de Lionel Messi derivó este martes en la primera respuesta pública de empresa de la familia de Antonella Roccuzzo con una fuerte crítica a la mujer que impulsó la demanda por su despido.

La resolución que trascendió este lunes ya fue apelada por los representantes de la firma que posee un supermercado en Lavalle al 2500, donde hasta 2012 trabajó la protagonista del reclamo judicial. Sin rodeos, los abogados defensores señalaron que la decisión de primera instancia es "arbitraria e injusta".

Después de años de litigio en torno un conflicto por presunto maltrato y hostigamiento a la mujer, el fallo que incluye un embargo de casi dos millones fue rechazado por quienes asesoran a la patronal. "El cambio de tarea que se dispuso fue en beneficio de la trabajadora, con reducción de horario y conservando la misma remuneración", replicó Daniel Botello.

Frente a la acusación hacia la empresa que integra Pascual José Roccuzzo, el abogado destacó que a la empleada se le asignó una tarea concreta "de responsabilidad" y que debía realizarla "al lado de uno de los titulares".

En diálogo con LT8, el abogado laboralista "se aprovechó" del parentesco con Messi "para darle imagen pública a esta cuestión" y así "obtener una ventaja económica". Al mismo tiempo hubo críticas hacia la postura de la jueza Susana Perkins por desechar en su análisis una serie de testimonios a favor del suegro de la "Pulga".