Rosario amaneció este miércoles sin colectivos urbanos ni interurbanos. El servicio se interrumpió hace 14 días debido al paro de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en plena crisis del sistema por la pandemia. En ese contexto, El Cacique devolvió 50 ómnibus cero kilómetro cuyo pago no puede seguir afrontando.

La empresa mendocina había recibido las unidades de manera adelantada luego de acordar la financiación de la compra. Sin embargo, la brutal caída de los ingresos debido a la pandemia de coronavirus hizo imposible cumplir con ese compromiso y así tuvo que desprenderse de los vehículos fabricados por Mercedes-Benz.

De acuerdo a los indicadores del Ente de la Movilidad de Rosario (EMR), el Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) quedó muy lejos de los niveles normales de funcionamiento incluso en la fase de distanciamiento social, preventivo y obligatorio que empezó en junio tras la cuarentena. Los datos oficiales más recientes reflejan que apenas se subía el 27% de los pasajeros que habitualmente lo hacían antes de la emergencia sanitaria.

Fuentes consultadas por La Capital detallaron que los coches nuevos habían sido adquiridos para continuar renovando la flota de una de las dos prestadoras privadas que tiene la ciudad. Sin embargo, no habían llegado a ponerlos en marcha para completar el proceso.