La concejala socialista, Susana Rueda, remarcó que la gestión perottista discontinuó el programa Nueva Oportunidad y el plan Abre.


El notable incremento de la violencia en Rosario se manifiesta con los fríos números de homicidios, que ya superan largamente el centenar en lo que va del año, pese a la cuarentena. La concejala del Frente Progresista, Susana Rueda, lo vinculó con la falta de políticas de contención e inclusión social por parte de la Provincia.

Concretamente apuntó al vaciamiento del programa Nueva oportunidad y el Plan Abre, llevados adelante por la anterior gestión y que hoy han sido suspendidos. “A partir de la instalación del Nueva Oportunidad en el 2013, las muertes de jóvenes de entre 15 y 30 años se habían reducido en un 45%. Pero si prestamos atención a las últimas muertes, todas están vinculadas a esa franja etaria. Esto está linkeado a la falta de funcionamiento del Nueva Oportunidad, o del Santa Fe Más o como quiera el gobierno provincial llamarle”, sostuvo.

La edila resaltó que desde hace meses el espacio Rosario Progresista viene denunciando el incumplimiento en el pago de las becas del Nueva Oportunidad y la suspensión de las actividades que los y las jóvenes realizan, lo que tiene un impacto negativo en la situación de quienes habitan en los barrios más pobres.

“No es casualidad el recrudecimiento de la violencia y el aumento exponencial en los casos de balaceras y asesinatos, que hoy superan a la cantidad de homicidios del primer semestre del año pasado, si no que está directamente ligado a la ausencia de políticas sociales en el territorio”, indicó.




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