Brian y Ariana tuvieron que esperar más de tres meses para dar el sí y lo hicieron en una ceremonia atípica.


Primero fueron amigos, luego él se le declaró y rebotó. Años más tarde, se convirtieron en pareja y en marzo tenían todo listo para casarse. Sin embargo, la pandemia los obligó a postergar los planes y recién este miércoles pudieron dar el sí. Así fue la historia previa al primer casamiento de civil en Rosario tras la cuarentena por la propagación del nuevo coronavirus.

En vez de arroz hubo un control de temperatura y sólo se sacaron el barbijo para besarse. Habían elegido cuatro testigos, pero apenas les permitieron ir con dos y una tercera persona para transmitir el evento Zoom y compartirlo con el resto de sus seres queridos. Aunque hubo más periodistas que invitados, la ceremonia tuvo final feliz y los jóvenes lograron completar el trámite por la mañana en la sede de Salta 2752.

Acompañado por su hermano, Brian Sangermano (23) reconoció que la situación fue atípica pero lo encaró “con mucho entusiasmo”. A su lado, Ariana Maldonado (22) recordó que se conocieron en 2014, pero no fue hasta hace dos años que se pusieron de novios a partir la de amistad entre sus respectivas familias.

“Desde el primer momento le llamé la atención, pero no era mutuo. Cuando él me dijo lo que sentía, mi respuesta fue negativa. En abril de 2016 por primera vez le correspondí”, contó la joven sobre los antecedentes de la relación que construyeron y que ahora se formalizó de acuerdo al protocolo del Registro Civil que hasta ahora no se había implementado en la provincia.




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