El Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó este lunes que una testigo clave en la investigación del crimen de Marcos Guenchul apuntó a la expareja del personal trainer después de aportar datos que llevaron a detenerla la semana pasada. La medida probatoria se suma a otros elementos para atribuir a Priscila Denoya el rol de instigadora en la hipótesis oficial.

Fuentes oficiales le confirmaron a Vía Rosario que la rueda de reconocimiento dio resultado positivo el último viernes. De esta manera, el fiscal Adrián Spelta reforzó la declaración previa de la muchacha que salía con Maximiliano Panero, quien cumple prisión preventiva como autor de los disparos contra el deportista.

El testimonio de la chica de 17 años no sólo daba cuenta de una conexión anterior al homicidio entre la mamá de la hija de Guenchul y su exnovio. También detallaba que Denoya le había dado plata previamente al supuesto tirador en una visita a Villa Gobernador Gálvez. Allí también dijo haber visto a Caio Soso, actual pareja de la joven madre, e incluso puntualizó que el Peugeot 208 que utilizaban pasó tres veces por allí antes de ejecutar del plan que concluyó con un balazo fatal a metros de la esquina del gimnasio ubicado sobre Mendoza y Sucre.

A partir del peso del relato en la teoría del caso confeccionó el MPA, Spelta confirmó la semana pasada que le ofrecieron custodia a la menor, pero su familia consideró entonces que no era necesario. Ahora los investigadores planean reimputar en febrero a los dos primeros acusados, de modo que todos los sospechosos afrontan la posibilidad de recibir la pena de prisión perpetua.