El ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro, volvió a criticar a los jueces santafesinos. Esta vez puso en tela de juicio la rapidez con la que son entregados a sus padres los menores detenidos por cometer delitos.

"En Junín y Echeverría, fue detenido por la Policía Comunitaria después de robar celulares. Se lo entregaron a sus padres. A las 23, robó una bolsa de chips en un local de un shopping. Cinco horas después en Juan José Paso y Sotomayor rompió una vidriera y estaba con una réplica de arma de fuego. Nuevamente fue detenido y entregado a sus padres. Nos preocupa", relató el funcionario en relación a hechos del 7 de octubre.

"Nos preocupa la cantidad de menores que delinquen y automáticamente son entregados a sus padres", agregó en diálogo con Radio Dos.

Según información oficial, entre el 1 de octubre y el 15 de octubre fueron demorados 79 jóvenes cuya edad no supera los 17 años por la presunta comisión de delitos.​

"Tenemos que pensar una política de Estado en serio entre todos los poderes. Cómo abordamos la problemática que es indudablemente compleja. Las alertas naranjas terminan siendo graves problemas de seguridad pública", consideró.