En simultáneo con el anuncio del aumento de la pobreza y la indigencia a nivel nacional, empresarios y sindicalistas metalúrgicos advirtieron este lunes que hay unos 4.500 puestos laborales en peligro en Rosario como consecuencia del impacto de la crisis económica.

De acuerdo a un relevamiento en el que participó el gremio, la actividad del sector cayó 48,2% en promedio y eso atenta contra la continuidad de los trabajadores hasta fin de año. A su vez, remarcaron que existen casos en los que "la paralización es mayor" y eso también se refleja en la intervención estatal.

El abogado de la delegación local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo Cerra, expuso que la producción de acero en julio se redujo 25,6 por ciento y la de laminados cayó 31,6%. A esto agregó que los números se refieren a "la madre" del rubro.

El informe del Observatorio Laboral también  reflejó un crecimiento del 20% en cuanto a la cantidad de empresas que iniciaron procedimientos preventivos de crisis. En tanto, otro 30 por ciento atraviesa una situación "más grave aún" de cara a fin de año.

El inicio del segundo semestre no trajo datos alentadores para el sector. Pasada la primera mitad de 2019 ya se confirmaron 600 despidos en paralelo con el cierre de casi 30 compañías.