El secretario general del gremio fue señalado como el único que utilizaba los autos importados y embarcacione.


A la espera de que avance la denuncia penal por malversación de fondos contra el titular del Sindicato de Peones de Taxis de Rosario, referentes de la entidad confirmaron que Horacio Boix había adquirido otros autos de alta gama y vehículos para uso personal.

El Audi A7 contra el que se estrelló un patrullero de la policía santafesina el último domingo resultó ser la punta del iceberg que empezó a moverse a partir de la suspensión por 45 días conductor. Además de ratificar que fue desplazado como parte de una maniobra para desviar dinero, el extesorero Pedro Bustos afirmó que el secretario general tenía un Porsche y dos embarcaciones.

La lista que sumó una lancha y una moto de agua a partir de estas declaraciones incluye otros dos coches del mismo modelo que manejaba Boix el fin de semana. Otros dirigentes habían comentado al respecto que los autos anteriores también estuvieron involucrados en fuertes choques y fueron reemplazados luego hacer la denuncia ante la compañía aseguradora.

En diálogo con Radio 2, Bustos estimó que las irregularidades en el sindicato comenzaron hace siete meses. La presentación ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para comprobar los delitos atribuidos a Boix se había hecho la semana pasada, por lo que el siniestro vial se produjo el día antes de que fuera notificado formalmente sobre su remoción temporal del cargo.




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