Este martes, una trabajadora sexual de 23 años fue secuestrada en una casa del barrio Belgrano en la localidad santacruceña de Río Gallegos. Cuando la joven llegó a la casa del cliente, el hombre drogado la ató y la atacó. El secuestrador fue detenido luego de que ella logrará escapar desnuda y ensangrentada.

La víctima relató que logró escapar de la casa de su cliente desnuda y llena de sangre para pedir ayuda a una vecina. Luego fue trasladada al Hospital Regional donde permaneció internada, en tanto, su agresor fue detenido.

La víctima relató en diálogo con “La Opinión Austral” que fue a la casa de su “amigo y cliente” luego de que él le insistiera en varias oportunidades para que vaya a su domicilio. “Varias veces me dijo que estaba enamorado de mi y, a mi la verdad, no me interesaba. El estaba flasheando(sic) y no le di cabida. A veces me hacía escenas de celos pero nada”, recordó.

“En un momento me dijo que me iba a atar las manos, yo pensé que era una joda, pero después agarró de esos precintos negros y yo me di cuenta que no podía zafarme”, explicó. Sin embargo, la situación no se trató de un juego sexual sino de un reclamo porque hablaba con otros hombres.

“Después de ponerme los precintos yo traté de defenderme. Me golpeó, hasta llegó a morderme, me cortó con vidrios de botellas, de una cerveza que había roto. Una locura, hasta que pude salir y pedir ayuda”, contó la mujer sobre la dura situación que vivió hasta que pudo escapar y pedir ayuda.