En horas de la mañana, comenzó la capacitación interna de BPM dictada por el Jefe de Departamento de Bromatología Mario Fernández, en las instalaciones de la Secretaria de Desarrollo Comunitario. Estuvo dirigida a todos los inspectores de bromatología, inspectores y postulantes para Puesto de Control y Cargas de Transportes.

Las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) son una herramienta básica para la obtención de productos seguros para el consumo humano, que se centralizan en la higiene y la forma de manipulación.

Son útiles para el diseño y funcionamiento de los establecimientos, y para el desarrollo de procesos y productos relacionados con la alimentación. Contribuyen al aseguramiento de una producción de alimentos seguros, saludables e inocuos para el consumo humano.

Se asocian con el Control a través de inspecciones del establecimiento. Las Buenas Prácticas de Manufactura se aplican en todos los procesos de elaboración y manipulación de alimentos, y son una herramienta fundamental para la obtención de productos inocuos, que son aquellos que no hacen daño.

Constituyen un conjunto de principios básicos con el objetivo de garantizar que los productos se fabriquen en condiciones sanitarias adecuadas y se disminuyan los riesgos inherentes a la producción y distribución.