En enero, Carlos Galíndez vivió momentos de terror al ser detenido por la Policía de Río Cuarto, que lo habría confundido con otra persona y lo habrían maltratado al punto de romperle el maxilar, según denuncia ahora, mientras aguarda ser operado.

“La estoy pasando muy mal”, dijo este plomero oriundo de Río Segundo, que también pide que le devuelvan sus herramientas, que le quitaron en aquel tremendo procedimiento policial.

Sobre sus heridas, Galíndez comentó que “fui al médico y la prótesis que me colocaron en la mandíbula está siendo rechazada. Me cambiaron la medicación y tengo que esperar 20 días para ver cómo evoluciona el proceso”, dijo a Buen Día Río Cuarto.

Seguidamente reiteró el pedido para recuperar sus herramientas de trabajo, con las que se gana su sustento: “estoy vendiendo lo poco que tengo para poder vivir”, lamentó.