La directora del Servicio de Atención Integral a Niñas, Niños y Adolescentes Víctimas de Violencia (SAINNAV) del Hospital Pediátrico de Resistencia, Chaco, Ana Lía Rosciani, detalló que durante la pandemia por coronavirus aumentaron los casos de abuso infantil en la provincia, pero que sin embargo las denuncias fueron menos como consecuencia del aislamiento. El informe de la especialista se dio en el marco de celebrarse hoy, 19 de noviembre, el Día Mundial para la prevención del abuso infantil

Rosciani detalló que desde enero a la fecha se registraron 280 casos de abuso sexual de niñas, niños y adolescentes, pero advirtió que más de 200 de ellos fueron registrados durante los primeros dos meses del año. Explicó que la situación de confinamiento obligó a que niñas y niños se tuvieron que quedar al cuidado de personas con las que no estaban acostumbradas.

Detalló que esto, junto al hecho del no concurrir a clases, donde los niños suelen contar los abusos de los que son víctimas, motivó que durante los primeros meses de pandemia muchos casos no llegarán al servicio de Salud. Para ejemplificar esta situación mencionó que en enero y febrero se registraron 100 y 115 casos, respectivamente.

Explicó que en los meses de marzo y abril los casos atendidos no superaban los 12 y que referían a situaciones muy graves, “mientras que los otros no se descubrían”. Ya en el mes de agosto los casos aumentaron y pasaron a ser 96. “Cuando aumentó la circulación, los niños pudieron hablar con alguien”, aseveró.

Rosciani detalló que se presentan muchas situaciones en el que familiares llegan con esta demanda de que el niño habría sido abusado sexualmente pero que aducen no haberse acercado antes por la pandemia. Para la especialista esto trajo como consecuencia un aumento de enfermedades de transmisión sexual que han tenido que asistirse o derivar para tratamiento.

Otro dato que destacó fue que en este en este tiempo de aislamiento, muchos abusos registrados se dieron de un menor hacia otro menor. Mencionó que en este tipo de casos la Policía y la Justicia no intervienen porque el abusador es otro niño que no supera los 14 o 16 años. “En estas situaciones hay que asistir a los dos niños”, aseveró.