Siendo director de un sanatorio, al regresar de Europa, no quiso acatar el aislamiento y hasta agredió a una mujer policía.


La situación de pandemia y las estrictas recomendaciones del Ministerio de Salud Pública de la Nación van encontrando situaciones que superan la barrera de lo absurdo. Pero sin dudas, el caso ocurrido en Presidencia Roque Sáenz Peña, la segunda ciudad del Chaco y a 160 kilómetros de la capital, puede considerarse el “colmo de los colmos”.

Un conocido médico de esta localidad, llamado Héctor Daniel Ramos, quien cumple funciones como director de un sanatorio rompió el protocolo de aislamiento obligatorio, por haber regresado hace solamente un par de días de un viaje por Europa, donde estuvo en España, Italia, Bélgica, Alemania y Holanda, según su propio relato. El hecho fue advertido el jueves por la noche por vecinos del galeno quienes no dudaron en dar aviso a la Policía del Chaco. Las cámaras de vigilancia del edificio donde vive con su familia dan claro testimonio de su salida a la calle.

Al llegar la partida policial, montó guardia en la puerta esperando su regreso. En ese momento se produjo una fuerte discusión con quien siendo médico sabe mejor que nadie el enorme riesgo al que expuso a toda la población con la que tuvo contacton tras regresar de algunos de los países donde la circulación viral del Covid-19 está haciendo estragos. No sólo rechazó la orden de quedar aislado sino, además, insultó y hasta amagó con golpear a una de las agentes que formaba parte de la partida policial.

Con total desparpajo, según está testimoniado en la denuncia policial, el médico les dijo: “Los policías cada vez que van todos rotos al hospital a pedir la escupidera yo le tengo que estar salvando el culo”. Cuando se supo el incidente, la indignación fue creciendo en toda la comunidad que a través de las redes sociales dio cuenta del escándalo. Ante ello, el médico Ramos hizo circular un audio de whatsapp donde desmentía que hubiera salido de su casa (incluso pese a que las cámaras de vigilancia lo dejan en evidencia) y negó que hubiera insultado o golpeado a la mujer policía.

Pese a su absurdo intento de ocultar su accionar irresponsable, el médico fue ordenado a quedar en prisión domiciliaria por orden del fiscal Gustavo Valero. Asimismo, dado el volumen de los gritos y la cercanía en que se dio la discusión, por culpa de este personaje, todo el personal policial interviniente deberá quedar en aislamiento preventivo en sus domicilios, ante la posibilidad de un contagio de parte del viajero y mal educado médico.




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