¿Cómo se sostienen los diversos sectores productivos de la institución? ¿Cómo será la vuelta a una escuela que funciona como residencia de los alumnos? El rector responde a estos interrogantes y nos habla de los desafíos que tiene por delante la educación técnica.


Desde Vía Paraná compartimos la segunda parte de la entrevista con el rector de la Escuela Agrotécnica Las Delicias, José Luis Sandoval, donde nos cuenta los desafíos de alumnos y docentes ante el aislamiento.

A lo largo de sus 120 años de vida, la Escuela Agrotécnica Las Delicias sembró un camino de tradición y modelo educativo para la región. Sus 170 alumnos y 75 trabajadores, entre docentes y no docentes, habitan esta institución centenaria que da forma a una educación basada en el trabajo y el compromiso para con el otro.

Más allá de las clases áulicas que podríamos llamar tradicionales, en Las Delicias se llevan adelante muchas otras actividades que responden a su perfil agrotécnico. “En la escuela tenemos sectores de producción de casi todo lo que se produce en la provincia”, cuenta el rector de la institución José Luis Sandoval.

Este perfil productivo es quizás el principal desafío que se le presentó a la escuela en el contexto de cuarentena, ya que son áreas que siguen produciendo y por lo tanto se deben continuar atendiendo. Durante la etapa de aislamiento a la escuela continuaron yendo 15 personas, “la escuela es muy grande, tiene 300 hectáreas entonces no hay roces o aglomeraciones”, explica José Luis y agrega que “los trabajadores que vienen casi todos los días, son los técnicos instructores y mantienen la distancia que corresponde. Todo esto comenzó cuando recién estábamos arrancando la actividad escolar. Los técnicos no han dejado de venir ni en feriado ni fin de semana”.

Algunos de los sectores de la escuela son: avicultura, sector lechero, cerdos, rebaño de ovejas, huerta, cabras, entre otros.

Desde el equipo directivo, lo que hacen es reemplazar a estos trabajadores para que puedan asistir a la escuela de manera alternada “Hicimos el voluntariado con los propios profesores que están cerca. Esto nos permite hacer tareas de rutina y mantener la producción. Es muy interesante porque son perfiles muy distintos, brinda una mirada interesante”, cuenta José Luis. El rector reconoce además que “Esta crisis mundial hace que miremos de una nueva manera a la escuela y a los modos de producción más allá de esta pandemia. De toda crisis el ser humano tiene que aprender a salir, hay muchos ejemplos en la historia de la humanidad que de esta situaciones han surgido las mejores cuestiones para el bienestar humano”.

Los alumnos durante la cuarentena

En relación a los estudiantes, José Luis cuenta que si bien hoy están todos en sus casas, “el eje central desde que comenzó la pandemia es mantener el vínculo con los chicos y sus familias, tarea no fácil por distintos motivos”, subraya.

“En Argentina y en Entre Ríos si bien había desigualdad antes del Covid, hoy con este nuevo escenario mundial se ve profundizada. Estamos trabajando en lo humano. Son chicos de diferentes departamentos que van desde los 20Km hasta los 120km de distancia o más, tenemos chicos de corrientes que son más de 300Km. El tema de la desigualdad tecnológica es tremenda. Hay chicos que viven en la zona rural que no tienen conectividad. O en la familia hay un solo dispositivo y eso se dificulta mucho”, detalla José Luis en relación a como el aislamiento impactó en el vínculo enseñanza-aprendizaje.

En relación a cómo se sostiene el proceso educativo sin presencialidad el docente cuenta: “Estamos teniendo el dato que la convivencia no es fácil pero con equipo psicopedagógico lo estamos sosteniendo con el objetivo central de no perder el vínculo ya que para nosotros es fundamental. Nos planteamos muchos interrogantes, porque nos preguntamos si hay continuidad pedagógica en la educación a distancia. En algunas materias si en otras no. En las materias que no podemos generar esa continuidad estamos generando que los chicos investiguen temas de su interés, dentro del ámbito de su espacio”.

Las Delicias tiene una matrícula de 170 alumnos.

El desafío pos-pandemia

José Luis reflexiona y piensa cómo será la vuelta a las aulas en la ‘nueva normalidad’, “el gran desafío, como todo el sistema argentino, latinoamericano y mundial, es cómo será la vuelta de los alumnos a las escuelas. Esto va depender mucho del sistema de salud, hay muchas ideas pero nos preocupa especialmente los chicos que están terminando el 7mo año para ser técnicos en producción por sus prácticas profesionalizantes, cómo lo van hacer. Y los chicos de 11 o 12 años que recién ingresan, que no pierdan el entusiasmo en la modalidad”.

Las Delicias tiene la particularidad de ser una residencia en la cual los alumnos varones viven durante la semana, “No sabemos cómo vamos a trabajar las habitaciones de la residencia, hay muchos lugares comunes como baños y comedor. Hay que pensar cómo adaptarlos a las medidas de distanciamiento. Tarea difícil pero nos estamos juntando los equipos directivos y los supervisores para preparar la vuelta”, indica José Luis.

Alumnos de Las Delicias

La educación técnica en 2020

Las modalidades técnicas tienen un doble desafío que va más allá de mantener y recuperar el vínculo de enseñanza-aprendizaje. José Luis explica que “La educación técnica de hoy es generar muchas prácticas de aprendizaje, no tenemos la misión que tiene la facultad que es la investigación y la extensión. Nosotros tenemos el objetivo de enseñar desde la práctica. Por eso nos complementamos muy bien con la universidad y la escuela técnica”.

La escuela también celebra diversos acuerdos con empresas del sector privado, “los convenios, por ejemplo con el grupo Motta, el gran aporte que hace el grupo son los técnicos, al ser una empresa que exporta tenemos buenas prácticas de exportación. Es muy cuidado ese espacio, protegiendo los protocolos de sanidad a nivel internacional y hoy más que nunca. Los chicos aprenden porque van a los galpones, están con sus instructores, con sus jefes sectoriales conviven con los técnicos del grupo Motta. Las planificaciones de los profesores están adaptadas a lo que es el mundo de exportación de hoy. Por eso las planificaciones son dinámicas, no son estáticas”, cuenta José Luis.

Habrá que esperar a que la vuelta a las aulas sea una realidad para poder ver de qué manera será esa nueva realidad educativa; mientras tantos los docentes y directivos trabajan sin descanso tratando de sostener un vínculo que, sin presencialidad y con condiciones de conectividad muchas veces insuficientes, se vuelve un desafío titánico.




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