En novedoso método creado corresponde al trabajo en conjunto de Área reciclaje de Paraná, Entre Ríos, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), regional Paraná y el asesoramiento y apoyo del INTA, Agencia de Extensión Rural Crespo y La Agrícola Regional Cooperativa Limitada, también de Crespo, desarrolló un equipo para lavar los envases de productos fitosanitarios.

Javier Levy, responsable del área de Relaciones con la Comunidad de la firma Quanta. Crédito: ElHeraldo

El interesane diseño, se encuentra en etapa de patentamiento, es la efectiva y certera neutralización de los residuos tóxicos. Los recipientes, una vez lavados –en las tres etapas exigidas por la legislación—se cortan para destruirlos como bidón y evitar su reutilización.

Se lavan y se enjuagan con una solución combinada a alta presión, y, ese plástico tratado (ya libre de agrotóxicos) se convierte en materia prima útil para reincorporarlo al ciclo y fabricar nuevos bidones.

Según se explicó desde la firma, el agua que se usa para el lavado también lleva un proceso para neutralizar los elementos activos de los efluentes. "Fueron varios años de estudio y análisis químicos, que se hicieron en el Centro Científico Tecnológico (CERIDE - Santa Fe), que muestras con certezas el proceso y la máquina que hemos diseñado", aseguró Javier Levy, responsable del área de Relaciones con la Comunidad de la firma Quanta.

"Desde nuestro lugar de empresa estamos, desde 1996, comprometidos con el cuidado del ambiente humano y por eso, estamos permanentemente estudiando y diseñando estrategias para reducir al mínimo o incluso eliminar por completo el impacto ambiental que generan los envases", destacó Levy.

Con el equipo de lavado y tratamiento de sus efluentes, el plástico obtenido puede integrarse al proceso de reciclaje, lo que asegura técnicamente la trazabilidad del material tratado y la neutralización de sus efluentes en los Centro de Acopio Transitorio (CAT), que, en Entre Ríos se instalarán siete, según anunció el gobierno provincial, aunque aún no se definió si el costo de esos centros y la operación será labor del Estado, de particulares o de las empresas agrupadas en la Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe) y la Fundación Campo Limpio.

Con esta máquina de tratamiento de los bidones

y neutralización de efluentes,

logramos un plástico tratado

y

seguro

. Es decir, obtenemos materia prima útil y segura para ser reincorporado al ciclo y fabricar nuevos productos, que, aspiramos sean nuevos bidones producidos por los fabricantes de fitosanitarios y así cumplir con los mandatos de la economía circular”, indicó Levy a

ElHeraldo.