A mediados de mayo, la pareja de docentes de Oberá, con activa participación en los ámbitos sindical, social y político, sufrió la publicación de fotos íntimas en redes sociales, lo que derivó en acciones judiciales por parte de los damnificados.

Luego de esto, estas personas fueron nuevamente perjudicadas ya que fueron objeto de dos intentos de extorsión virtual que también fueron denunciados.

A través de un mensaje privado de Facebook le enviaron un mensaje pidiéndole dinero por no revelar más fotos “Quizás podamos arreglar con unos pesos para que no caiga en las redes más fotos”

Con la intención de desenmascarar a la persona que los extorsionaba, en un principio la pareja se mostró predispuesta a negociar con quien solicitó 20 mil pesos para no subir mas fotos.

Esta persona le indicó que “A la tarde te digo por dónde me mandás”.

Y agregó también “Yo te recomiendo que no intentes saber quién soy ni nada, avísame si tenés el dinero y mando a buscar, si me entero que buscás saber quién soy las mando a todos los medios radios tv etc… ok. Vos cumplís yo cumplo y si no cumplís tenés todas las de perder. Avisame”.

Debido a esta amenaza, la pareja dijo que denunciará este hecho a lo cual la persona que los intentaba extorsionar dejó de contestar y los bloqueó de la red social.

Las extorsiones están denunciadas y esperan a que encuentren a los responsables.El territorio

En la exposición policial radicada ante la Seccional Segunda de Oberá figura que los mensajes provinieron de una página con el nombre de una conocida empresa de cosméticos

Además también, este hecho se suma a otro intento de extorsión anterior cuando recibieron un mensaje similar proveniente de un supuesto ciudadano de la localidad de Wanda que también les solicitó dinero para no difundir las fotos.

La pareja perjudicada dijo “La verdad que recién nos estamos reponiendo del impacto que significó la viralización de las fotos, lo que afectó nuestra intimidad y nos generó un enorme perjuicio, pero no es todo porque ahora nos quieren extorsionar. En principio enviamos cartas documento a las personas que identificamos que difundieron las fotos y, por otra parte, hicimos una exposición para que se investigue quiénes están detrás de los perfiles desde donde nos pidieron plata”.