La docente en música Adriana Kleiman es la creadora de un proyecto que nació en 1995 y que tiene como finalidad enseñar a los más pequeños y a sus familias sobre el peligro de los ruidos muy fuertes.

“En ese febrero tuve un lapso creativo en el estímulo de pensar un proyecto para los chicos”, comenta Adriana para Vía Mendoza. En ese entonces lo presentó en el jardín donde trabajaba y lo pudo implementar gracias a la búsqueda de información sobre la contaminación auditiva.

Información inspiradora del diario. Foto: Adriana Kleiman

El puntapié para el proyecto fue una nota periodística que salió en ese entonces, donde mostraba un termómetro de los sonidos y que daba noción de cómo podía afectar a las personas, desde lo más pequeño hasta lo más grande.

La docente realizó este termómetro para que los chicos pudieran aprender jugando. Junto con esto una titiritera mendocina, Gabriela Carli, confeccionó un títere orejudo que se llamaba Decibel.

Inicio del proyecto año 1995, junto a títere "Decibel" creado por Gabriela Carli. Foto: Adriana Kleiman

Todos los años, la profe de música llevaba a el Duende Decibel a las salitas en el Día del Medio Ambiente para charlar sobre la contaminación sonora.

El proyecto continuó muchos años y todos sus alumnos aprendieron así los riesgos de los ruidos fuertes en el tímpano. La enseñanza es clave, ya que los niños hacen un circuito donde van aprendiendo la anatomía del oído y como ingresan los sonidos.

La canción que creó y el aporte que quiere lograr

Una de las acciones en la que desencadenó esta propuesta fue una canción, que los niños y niñas aprenden. La canción está vigente hasta la actualidad, pero fue grabada hace varios años.

Fragmento de la canción creada por la docente. Foto: Adriana Kleiman

Adriana está próxima a jubilarse y quiere pasar este trabajo que realiza desde hace 27 años. Por eso quiere que los niños junto a sus padres, ex alumnas de ella, maestras jardineras se junten el sábado 4 de junio.

La cita en los Portones del Parque San Martín de 11 a 12:30, donde los grandes y chicos podrán vivenciar a través del juego y aprender cuales son los sonidos que pueden dañar nuestra acústica.

Para la docente esta reunión es muy significativa, porque es algo que ella viene haciendo desde hace mucho tiempo. Con su retiro esta forma sería el broche de oro para su carrera y enseñanza.

La profesora de música

Además, ese día es el aniversario del fallecimiento de su padre, quien fue médico pediatra y amante de la música. Este homenaje sería por el apoyo que él le brindó y el cariño hacia lo que ella hace.

En el día de la contaminación se trabajará con una canción que habla de la naturaleza. Escucharán los sonidos en vivo en el espacio verde. Los ruidos altos no solo afectan al oído, sino que repercute en todo el organismo.