Un perrito con cirrosis necesita encontrar una familia amorosa para acogerlo. Se trata de Oso, un perro juguetón y grande, que debido a malos cuidados, fue diagnosticado con esta enfermedad. Su rescatista está buscando una familia, ya que luego de varios años de tránsito teme que el animal muera en un canil.

La historia de Oso comenzó hace unos años atrás cuando Eleonora lo encontró en una estación de servicio al costado de una ruta. Ella se convirtió en su ángel, encargándose de su alimento y salud. Al no poder acogerlo en su casa - ya que tenía muchos perros- le buscó una tránsito pago hasta encontrarle un hogar.

Es un perro cariñoso, que necesita una familia que no solamente le pueda brindar una casa, sino también un hogar.

Luego de un tiempo, Oso encontró su casa en una finca de Tupungato. Fue Eleonora quien lo llevó y conoció el lugar, para asegurarse que Osito tuviera no solamente una casa, sino un hogar. Allí el animal se encontró con el casero de la finca, quien se convirtió en su compañero.

En las visitas de seguimiento de Eleonora, ella pudo ver que realmente el casero lo cuidaba. “Me contaba que habían noches que él estaba muy cansado pero cocinaba porque Oso quería comer su comida”, comentó la rescatista.

Luego llegó la pandemia y el casero de la finca tuvo que volver con su familia a Tucumán, dejando a Oso en manos de un nuevo casero. Pero lamentablemente, este hombre no cuidaba de Osito de la misma manera que el anterior.

Oso es un perro que necesita de mucho amor.

Eleonora recibió una llamada del nuevo casero, comentándole que Oso no estaba bien de salud. Fue en ese momento que ella decidió ir a verlo, ya que no lo habían llevado a un veterinario. “Cuando lo vi casi me muero. Ni le avise, lo cargué en la camioneta y me lo traje”, detalló Eleonora.

Allí fue diagnosticado Oso con cirrosis, una enfermedad crónica del hígado. Al no tener lugar Eleonora en su casa, con tratamientos de pastillas diarias, Osito volvió a los tránsitos. Fue a un lugar, pero su rescatista no se sentía a gusto, entonces lo cambió a otro.

En este momento sigue en tránsito. Es un lugar donde lo cuidan bien, pero el perro vive en un canil. “Eso me vuelve loca, y no quiero que se muera en un canil”, expresó Eleonora. Por esa razón, está buscando una familia que lo pueda acoger.

Es un perro grande en tamaño y en edad, por lo que su rescatista anhela que Oso pueda encontrarse con una familia amorosa, que le permita vivir sus últimos años entre cariños y juegos. Quien esté interesado en adoptar a Oso, pueden comunicarse con Eleonora al 2612411486.

En este momento el perro vive en un canil, por lo que necesita un hogar.