Los estereotipos de género ya están pasando de moda. Ya no hay más trabajos exclusivos de hombres o trabajos exclusivos de mujeres, sino que cada persona tiene la libre elección de elegir la labor que desea realizar.

//Mira también: Joven estudiante mendocina crea increíbles obras de arte surrealista en Maipú

Viviana Schwarz es una mujer que decidió abrazar la igualdad de género y hoy trabaja felizmente en un taller de motos. Es madre y esposa de familia, pero el típico molde de ama de casa no la ha detenido para comenzar en el oficio mecánico.

La mujer nació en Entre Ríos, pero hace 15 años decidió denominarse godoicruceña, ya que se enamoró de Mendoza y del departamento de Godoy Cruz. Llegó a la provincia gracias al trabajo de su esposo y rápidamente descubrieron que la localidad iba a convertirse en su hogar.

De ama de casa a tallerista de motos

Viviana es madre de dos hijos, Antonella de 28 años e Ismael de 14. “Siempre fui empleada doméstica porque tuve a mi hija muy joven, asique no pude terminar de estudiar”, contó Viviana, detallando que solamente le faltaba terminar 5to año de la secundaria.

Luego de tener a su primer hija, su trabajo consistía en limpiar casas. Con la llegada de su hijo menor, decidió dedicarse a su familia, por lo que se desempeñó como una ama de casa. Hace poco Viviana volvió a trabajar, de nuevo en el ruedo de la empleada doméstica.

Pero en esta oportunidad, las cosas iban a ser diferentes. Una amiga la recomendó para limpiar en el taller de Guillermo, obtuvo el trabajo y su curiosidad comenzó a despertarse. Frente a sus ganas de aprender, se animó a preguntarle a su jefe si podría enseñarle de mecánica.

Viviana no deja que las críticas la detengan, además recibe el apoyo de sus familiares y amigos.Gentileza.

Con gusto, su jefe accedió y de repente, Viviana tenía una herramienta en la mano. “Yo no sabía ni lo que era una herramienta. No tenía ni idea”, recordó.

Pero su desconocimiento en el tema no la detuvo, sino que la motivó a profundizarse en el oficio. Todavía está aprendiendo, aclaró que su trabajo sigue estando bajo la supervisión su jefe, pero su historia es una inspiración para esas mujeres que no se animan a realizar ese trabajo porque siempre fue considerado de hombres.

Creo que cualquier mujer puede hacer cualquier trabajo que haga un hombre”, declaró Viviana. Expresó que su mayor clientela es masculina, quienes la reciben de manera mezclada: “algunos entran, me miran con cara rara, se sorprenden. Otros, directamente me miran y ni me saludan”.

// Mira también: Cupo laboral trans: el Ministerio Público Fiscal abrió un registro de aspirantes para distintos puestos

Pero Viviana está firme en su nuevo trabajo y anima a las mujeres a seguir sus pasos. “Si hay algo que te gusta y tenés la posibilidad de hacerlo yo creo que hay que largarse”, concluyó Viviana.