La comisión de Cultura y Educación de la Cámara de Diputados, trataron dos proyectos acumulados, uno de Stocco y otro de Ana María Andía (UCR) por los que se busca garantizar la Educación Sexual Integral como contenido de enseñanza en todos los establecimientos educativos públicos y privados de Mendoza.

En los fundamentos se señala que “la Ley 26.150, establece como propósito primordial la responsabilidad del Estado de hacer válido el derecho de niños, niñas y jóvenes a recibir Educación Sexual Integral en todos los establecimientos educativos públicos de gestión estatal y privada. La aprobación de esta ley retoma compromisos asumidos en el plano nacional e internacional”.

“No constituye un hecho aislado, sino que expresa y condensa un conjunto de leyes, normas y compromisos internacionales y nacionales que Argentina posee y promueven el campo de los derechos humanos; en conjunto al marco legislativo que está en nuestra propia Constitución Nacional, recoge los principios constitucionales de igualdad y de no discriminación - Constitución Nacional, Art. 16, 33 y 5.2- y en su espíritu propone una cultura democrática que promueve la participación y el acceso a procesos de información, comunicación y educación con alcance universal”, añade el texto.

Además, está incorporada “con la máxima jerarquía leyes y convenciones como la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención sobre losDerechos del Niño, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, entre otras, que otorgan la responsabilidad al Estado de proteger ciertos derechos intrínsecos a cada ser humano”, se subraya.

En la iniciativa se entiende  la escuela “como uno de los ámbitos específicos para avanzar hacia la transformación de prácticas culturales, fuertemente arraigadas, que profundizan las desigualdades y obstaculizan el desarrollo integral y pleno de nuestros niños y niñas”, agregando que “en el abordaje de información científica validada, para que puedan reflexionar sobre ella y ponerla en diálogo con sus prácticas cotidianas en un marco de respeto mutuo. Es preciso que los chicos y las chicas se formen en un juego de libre elección; que sean realmente capaces de discernir, de cuidarse, de cuidar al otro, para que conozcan y ejerzan sus derechos, sean soberanos de sus cuerpos, y para que, fundamentalmente, no se queden solos con su miedo, su incertidumbre, su curiosidad”.

En ese sentido, los diputados abordaron la temática acordando un texto que permita la pronta firma de un despacho de comisión.