Para cerrar un exitoso año, la Orquesta Filarmónica de Mendoza, junto al Coro Universitario de la UNCuyo y los solistas invitados Eiko Senda, soprano; María Eugenia Fuente, mezzosoprano; Hernán Iturralde, bajo barítono, y Enrique Folger, tenor, presentó una deslumbrante versión de la denominada sinfonía Coral de Ludwig Van Beethoven.

Gustavo Fontana, director titular de la orquesta, fue el responsable de la batuta en este gran espectáculo, que ofició un cierre de 2017, con uno de los grandes clásicos de la música universal.

Cerca de las 20, comenzó a llegar el público que, a las 21.30, horario previsto para el comienzo, se contaba por miles. Amantes de la música de todas las edades llegaron a la explanada de la Casa de Gobierno para disfrutar de lo que fue una puesta majestuosa.

Las luces pintaban la sede del Gobierno provincial y jugaban entre los árboles del Parque Cívico. Cuando se colmaron las sillas previstas para el público, quienes iban llegando utilizaron sus reposeras, bancos y hasta el césped del predio. La consigna era disfrutar. Y así fue.

Tras el impactante Himno a la alegría, mendocinos y turistas ovacionaron de pie a una de las instituciones culturales más queridas y respetadas de la provincia, nuestra Orquesta Filarmónica.