Tres jóvenes de quinto contaron su experiencia de vivir el último año del secundario en cuarentena.


La pandemia por el Covid-19 rompió con la ilusión de miles de estudiantes de quinto y sexto año -en el caso de las escuelas técnicas- que esperaban con ansias este 2020. El Último Primer Día (UPD), la presentación de los buzos o camperas, la cena y el viaje de egresados, son tan solo algunas de las actividades que los jóvenes esperaban disfrutar junto a sus compañeros para despedirse de sus cinco años de secundaria.

El avance del coronavirus y, por consiguiente, la cuarentena obligatoria, forzó a muchos cursos a suspender actividades recreativas y solidarias que venían planeando desde el inicio del ciclo lectivo.

Además, en muchos casos, hay incertidumbre respecto de qué sucederá con la cena y el viaje de egresados, que tienen pago o que están pagando desde hace tiempo.

Lo que la cuarentena se llevó

Lautaro Garritano (17) asiste al colegio Santa Maria Goretti de Luján de Cuyo y contó en diálogo con Vía Mendoza que tanto para él como para sus compañeros esta situación “es rara”. “Creíamos que iba a ser un año distinto a todos. Iba a ser el mejor de los años, pero por todo esto no va a poder serlo”, dijo.

Y, si bien la relación con sus compañeros no se vio afectada, espera “que todo pase rápido para poder disfrutar algunas de las cosas que se hacen en quinto”, comentó Lautaro.

Sobre su experiencia, Agostina Giunta (17), del Instituto Nuestra Señora del Líbano de San Martín, relató: “Veníamos con expectativas tan altas, que cuando cortaron las clases fue como un baldazo de agua fría porque para este año teníamos muchos proyectos. Mi escuela siempre tiene actividades como la de recolección de leche para Conin, visitar escuelas rurales y habíamos propuesto otros, por lo que estábamos muy emocionados”.

Y agregó: “Al principio estábamos mal porque nos habían quitado nuestro último año, el cierre de una etapa. Desde que entramos a la secundaria esperábamos ser quinto, queriendo ser el curso más grande. Lamentablemente nos pasó todo esto que no nos deja disfrutarlo”.

Además, este podría ser su último año de Agostina en la provincia porque está en sus planes viajar a estudiar la carrera de Medicina a Córdoba, por lo que lamenta no poderlo disfrutar como lo había planeado.

Agostina junto a sus compañeros.

Por su parte, Gino Caroglio (17) -futuro egresado del Instituto San Pablo de Luján de Cuyo– expresó: “Es muy triste esto porque este iba a ser un año que iba a quedar para la historia y del que nos acordaremos siempre. La mitad del año ya la tenemos perdida y no sabemos si vamos a volver al colegio, espero que sí”.

Presentación virtual de los buzos

Elegir un nombre, diseñar el buzo, pintar la bandera y planificar la presentación en sociedad de la promoción, son algunas de las actividades que interrumpió el coronavirus. Si bien ahora todo corre por lo virtual, para los jóvenes esto no suple el contacto con sus compañeros y la adrenalina de presentarse como grupo que egresa.

La presentación no la pudimos hacer porque estaba pensada para mediados de abril y con la cuarentena no alcanzamos. Nos ofrecieron hacerla online pero dijimos que no. Esperamos que cuando volvamos al colegio la podamos hacer en vivo y en directo”, contó Gino sobre la experiencia de su curso.

A la promoción de Lautaro también les propusieron que fuera así, pero la idea no les convenció. “El Dj y fotógrafo que contratamos para la cena nos dijo de hacerla virtual, por stream, pero no nos gustó la idea”, explicó.

Lautaro en un día de escuela sin pandemia.

“Cuando volvamos al colegio, vamos a ver si podemos hacerla ahí. Y sino, será seguramente en algún salón o parque, pero la vamos a hacer”, dijo convencido Garritano.

Al curso de Agostina también le modificaron los planes. “Nos avisaron que iba a ser imposible hacer la presentación de camperas. En San Martín es distinto, vamos al centro a presentar a otras escuelas, y nos dijeron que iba a ser imposible. Va a tener que ser virtual, y la verdad que es una lástima porque al final va a ser una campera para usar en casa”, contó.

La cena y el viaje, una incógnita

Así como los casamientos y las fiestas de 15 años, las cenas de egresados también se vieron afectadas, ya que en Mendoza fueron de las primeras actividades suspendidas antes de que decretaran el aislamiento social preventivo y obligatorio.

El curso del San Pablo y el de Goretti contrataron el servicio que ofrece La Casa del Fundador y las fechas pactadas son el 29 de octubre y 4 de noviembre, respectivamente. En ambos casos ya tienen todo pago, pero desde el salón no les han hablado sobre modificar la fecha.

Agostina contó que su fiesta es en noviembre, pero hasta ahora “es una incógnita, no sabemos qué va a pasar. Ya tenemos todo pago”, dijo. En San Martín, hay salones que han dicho que no van a abrir hasta febrero o marzo, y otros que sí. El nuestro no nos ha dicho nada”, comentó.

Agostina festejando el UPD.

En lo que respecta al viaje, Lautaro contó que su curso viajará a Bariloche y algunos de sus compañeros ya realizaron el ‘pre- viaje’ a Mar del Plata. Sin embargo él decidió no ir, porque le atrajo mucho más una propuesta que le hicieron su padres.

En el caso de Gino, con sus amigos viajarán a Bariloche el 23 de diciembre y desde la empresa no les han hablado de modificar la fecha.

Gino con el uniforme del San Pablo.

La joven de San Martín explicó que la situación en su curso es variada. La mayoría de sus compañeros se va a Bariloche con Travel Rock, y la empresa aseguró que viajarán. Sin embargo ella junto a sus dos mejores amigas optaron por Mar del Plata y harán el viaje con otra escuela. Si bien a ellas aún no les han dicho qué sucederá, decidieron seguir pagando porque consideran que si no viajan el 23 de diciembre, en cualquier otro momento lo harán.




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