El material educativo se modificó para que los alumnos mendocinos cumplan con el programa ESI.


Hace más de dos meses que las aulas se vaciaron de chicos y el dictado de clases se trasladó a las casas con la modalidad virtual debido al aislamiento social, preventivo y obligatorio por el COVID-19. Matemática, lengua, geografía y tantas otras materias tuvieron que adaptarse y pasar al plano digital, lo mismo ocurrió con la educación sexual, que sigue siendo cursada.

Las escuelas de Mendoza, a pesar de la cuarenta, tienen que continuar brindado el programa de Educación Sexual Integral (ESI), según lo establece la Ley 26.150. Dicha reglamentación apunta a que todos los niños y niñas reciban educación sexual de manera integral en todos los establecimientos educativos de la Argentina.

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Como ya se mencionó, el material de las distintas currículas tuvo que adaptarse a la virtualidad y así también lo hizo la ESI. La Coordinación del programa elaboró un material especial para que todos los niños y adolescentes continúen el proceso de aprendizaje.

La recepción de los estudiantes es positiva y desde las autoridades aseguran que se plantean consultas constantemente sobre vulneración de derecho y otros temas. Los docentes también realizan consultas para abordar los temas en el plano virtual con éxito, sobre todo del nivel secundario. 




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