A una semana de la sentencia contra las curas, informaron los fundamentos, las pruebas y la pena impuesta.


Los jueces del Tribunal Penal Colegiado N°2 tomaron distintos pactos internacionales como pilares para valorar las pruebas y fundar su fallo por los abusos sexuales contra menores en el ex Instituto Antonio Próvolo de Luján de Cuyo.

Aunque el Poder Judicial no dio a conocer la construcción argumental del veredicto contra los curas Nicola Corradi (83), Horacio Corbacho (61) y el jardinero Armando Gómez (51), por tratarse de un delito de instancia privada

En un fallo comprendido en 140 fojas los magistrados, informaron este lunes a las partes, los fundamentos del veredicto con detallada la correlación entre los 20 hechos que fueron confirmados, las pruebas y la pena impuesta. Entre,l os argumentos, citan a la Convención Internacional por los Derechos del Niño, la de las Personas con Discapacidad y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belem do Pará”. 

Luego de una extensa cronología de las denuncias y con un importante basamento jurídico, pusieron especial énfasis en el daño físico y psicológico que evidenciaron las 11 víctimas.

Teniendo en cuenta que los damnificados tenían entre 5 y 16 años. 

“Es un fallo perfectamente fundado donde se han valorado los hechos y se ha aplicado el derecho en forma correcta. Han tenido una perspectiva de Derechos Humanos y esto tiene un correlato directo con las medidas de reparación para las víctimas”, dijo Oscar Barrera, abogado de las víctimas

Oscar Barrera, abogado querellante en la causa del Instituto Próvolo.

Desde Xumek, Sergio Salinas aseguró que “para nosotros es una sentencia muy completa, pero sobre todo, utiliza los estándares internacionales en materia de delitos sexuales”.




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