Viviana Vargas es Inspectora en Ensayo No Destructivo (nuclear) y Técnica Electromecánica. Hoy, a punto de jubilarse, cuenta su historia.


Viviana Vargas es una mendocina que los años ’70 obtuvo lo que fue todo un logro para la época, con apenas 19 años consiguió un trabajo en IMPSA (Industria Metalúrgica Pescarmona Sociedad Anónima), un rubro dominado por los hombres. Nada fue fácil para aquella jovencita que tuvo que pisar fuerte y hacerse respetar en un ámbito masculino, lidiar con el machismo e inclusive escuchar a su jefe decir que la iba a echar a ella antes que a diez hombres. Ahora está a punto de jubilarse y recordó cómo fue su camino.

En el 1978 -plena Dictadura Militar- se recibió de Técnica Electromecánica en la escuela Pablo Nogués. Necesitaba encontrar un trabajo urgente para ayudar en la economía de su casa. Un día abrió el diario y vio un aviso a través del cual buscaban personal para la empresa IMPSA. Con el título del secundario en mano fue hasta el lugar. Al llegar había una fila larga de hombres, ninguna mujer. Incluso hubo miradas y comentarios cuando ella se colocó al final para esperar su turno.

Si bien en la actualidad, es notable el crecimiento de mujeres que estudian especialidades como electromecánica o electrónica y energía, todavía la brecha entre hombres y mujeres es significativa (casi un 90% de los estudiantes son hombres y poco más del 10% son mujeres).

Y esta brecha era mucho más amplia en la década del 70, en donde para el caso de Viviana fue muy fuerte. En esa época la cantidad de mujeres en ese colegio eran muy pocas, alcanzaban los dedos de las manos para enumerarlas.

Viviana hizo la entrevista pero no consiguió el trabajo. Indudablemente su currículum fue visto con buenos ojos y archivado en algún cajón especial, porque en el 79 la llamaron y le pidieron que se presentara a IMPSA.

El puesto ya era suyo, ahora debía hacerse respetar por sus pares. Lo logró por su esfuerzo y dedicación al trabajo. 

Viviana M. Vargas trabajó muchos años en IMPSA y su espacio lo fue ganando con respeto. Fue la primera Mujer en Argentina operadora -inspectora en END dado por CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica). Entre sus capacitaciones tiene un título de Operadora en ensayos nucleares nivel II; tiene diversos estudios de perfeccionamientos técnicos, ensayo ultrasónico de los materiales, seguridad radiológica entre otras cosas.

Trabajó en IMPSA como técnica operadora en laboratorio de ensayos no destructivos, especialización en reactores y equipos sometidos a presión para Destilería y componentes pesados de la Central Atómica Atucha II.

Una certificación de la Comisión Nacional de Energía Atómica afirma que Viviana Vargas fue calificada por la CNEA en “Partículas Magnetizables” Nivel II; también en Ultrasonido nivel 2.

Ya con sus años justos para jubilarse, Viviana trabajó durante los últimos años en la actividad privada, un ámbito en donde su capacitación no fue reconocida, le pagaron como a un empleado de comercio.





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