Los choferes apuntan a "mantenerse" hasta fin de año y esperan que haya una mayor apertura de cara a la temporada de verano.


Entre los sectores más afectados de Mar del Plata por la pandemia de coronavirus se ubican los taxistas. Las organizaciones gremiales que los agrupan reparten a diario bolsones de comida, principalmente a los choferes que dejaron de trabajar al ser considerados pacientes de riesgo, y admiten que la situación es “desesperante”.

Con una reducción de viajes que oscila entre el 80 y 90%, los taxistas marplatenses apuntan a “mantenerse” hasta fin de año y esperan que haya una mayor apertura de cara a la temporada de verano.

Raúl Vicente, titular de la Sociedad Conductores de Taxi de Mar del Plata, evaluó en contacto con el sitio Loquepasa que se encuentran “en un pozo” y que el futuro será “muy difícil de sobrellevar”.

“La gente no tiene plata”, reconoció el representante de los trabajadores, habilitados para trasladar a pasajeros que se desempeñan en empleos considerados esenciales.

Consultado por una posible reactivación económica, Vicente anticipó que “la única posibilidad de una levantada la tendremos en la temporada, pero primero tenemos que llegar” y desestimó que impulsen un aumento de tarifa, ya que así “nadie tomaría un taxi”.

Lejos quedaron los buenos resultados de la temporada, donde la recaudación de taxistas y remiseros, al igual que la afluencia turística a la ciudad costera, superaron las expectativas de todos.

“Es una economía muy deprimida y contenida. Y por ende, se ve muy resentida nuestra actividad. Nos vamos a ir hundiendo un poco más hasta la temporada”, concluyó.




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