Los trabajadores reclamaban el cobro de sus salarios y garantizar su estabilidad laboral y fueron agredidos por la policía. IMÁGENES SENSIBLES.


Choferes de la exempresa San Francisco de La Rioja se movilizaron en la capital provincial para pedir el cobro de sus salarios y garantizar su estabilidad laboral, pero fueron reprimidos por efectivos de la policía que les impidieron el paso hacia la plaza central. El conflictó dejó un saldo de varios heridos de ambas partes y trabajadores detenidos.

Los uniformados reprimieron a los manifestantes, entre los que había mujeres y nlños, con balas de goma, gases lacrimógenos y agua para dispersarlos, al punto de que uno de los manifestantes sufrió la pérdida de un ojo.

Tras lo sucedido, los transportistas reaccionaron con empujones y golpes a los patrulleros y rompieron con piedras vidrios del Banco Nación. Finalmente hubo choferes y policías heridos.

Además fueron detenidas cuatro personas: el delegado de UTA Eduardo Perazzo, otro hombre y dos mujeres.

Los trabajadores reclaman desde hace varios meses, ya que no cobran sus salarios, luego de que la empresa de origen sanjuanino no llegara a un acuerdo con el gobierno de La Rioja para su continuidad, por lo que no cobró los subsidios.

El Gobierno de La Rioja formó la empresa estatal “Rioja Bus”, para la cual compró 50 unidades a una firma rosarina.

El abogado Emilio Pagotto, que representa a los choferes, dijo tras los disturbios a la prensa local que “están siendo violentados en sus derechos” y advirtió que exigirá “la inmediata liberación” de los arrestados.

“Las detenciones son arbitrarias porque ningún juez las ordenó. Vamos a presentar un habeas corpus”, amplió.

Damaris, esposa del chofer Hugo Romano, dijo a radio Fénix que su esposo perdió un ojo en los incidentes: “Le cambiaron la vida en dos minutos. Nos avisaron que le reventaron el ojo y se lo tienen que sacar. Le cortaron la posibilidad de seguir trabajando”, aseveró.

“Mi marido tiene 37 años, cómo hacemos para seguir. Estábamos con mujeres y niños, y no les importó. Les pido a todos que me ayuden, esto no puede quedar así. Acá no hay ninguna bandera política, solo reclamamos por nuestros derechos”, señaló la mujer.

La ministra de Seguridad, Gabriela Asís, responsabilizó de los incidentes “a un pequeño grupo que tuvo una reacción en extremo violenta”.

“Nunca hubo una orden de reprimir, sí de contener. Trabajamos para deslindar o imputar algún tipo de responsabilidad sobre los hechos y si hubo excesos se aplicarán las sanciones correspondientes”, añadió.

El delegado regional de UTA, Juan Vergara dijo que “hacemos responsable a Alcira Brizuela (secretaria de Transporte) por esta situación”.

“Los compañeros piden el pago de sueldos adeudados y estabilidad laboral, porque venían trabajando bien y no tenían ningún problema con la patronal, pero de repente aparece el Gobierno con la idea de armar una empresa estatal con la cual se suponía los trabajadores iban a estar mejor pero van a quedar casi 90 trabajadores en la calle”, dijo.


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