El papa Francisco se expresó este lunes acerca de que “la democracia es un tesoro que debe ser custodiado” para luego agregar que debe ser defendida de los “riesgos” que implican los populismos y los potenciales “imperios” de las potencias internacionales.

El Papa Francisco alertó acerca de los "riesgos" a la democracia que implican los populismos y los imperios. Foto Vincenzo Pinto/AFP. Foto: Vincenzo PINTO

”La democracia es un tesoro de civilidad. Y debe ser custodiada”, así se expresó el sumo pontífice en cuanto al tema, durante una conferencia de prensa que brindó en Roma tras su regreso de Chipre y Grecia.

“Custodiar” a la democracia

Esta fue la idea principal que quiso plasmar el papa Francisco tras su regreso de Grecia y Chipre: “Debe ser custodiada (la democracia) no solo de una entidad superior sino en los mismos países”.

Para luego Jorge Bergoglio agregar: ”Y veo dos peligros. Uno es el de los populismos que están por acá y por allá”, dijo, luego de advertir que en Atenas había sido testigo de un “retroceso” democrático global.

”Pienso en un gran populismo del siglo pasado, el nazismo, que fue un populismo que defendiendo los valores nacionales, según decía, llevó a la muerte de la gente y se volvió una dictadura cruenta”, afirmó el Papa.

Y cerró su idea manifestando “que los Gobiernos no resbalen hacia el camino de los populismos”.

El peligro que deben afrontar las democracias

Según el papa Francisco, la mayor amenaza que pueden afrontar las democracias es cuando “lentamente se sacrifican los valores nacionales, se diluyen hacia un imperio, una especie de gobierno supranacional”.

Y luego enfatizó: ”Esto es algo que nos debe hacer pensar. No se deben aguar las identidades propias en un gobierno internacional”.

Para terminar cerrando su idea diciendo: ”Cuando se da este tipo de gobierno se pierde la libertad y se busca una igualdad entre todos, esto sucede cuando una superpotencia dicta los comportamientos económicos, sociales y culturales a los otros países”.

Los objetivos de la gira del Papa

La gira del papa Francisco por Grecia y Chipre buscó llamar la atención en el continente europeo en torno al drama de los refugiados: “Quien construye muros pierde el sentido de la historia, de su historia. (..) Corren el riesgo de ser esclavos”, aunque al hacer este planteamiento no hizo referencia a ningún gobierno en particular.

Así dejó en claro la necesidad de que las potencias europeas se pongan al servicio de recibir más refugiados y personas que padecen necesidades: “Cada Gobierno debe decidir claramente cuántos pueden recibir. Ellos saben de cuántos son capaces”.

La imagen del papa Francisco en la escalerilla del avión de ITA Airways para su viaje a Chipre y Grecia. Foto: AP/Domenico Stinellis Foto: Domenico Stinellis

Y aseguró que “los migrantes deben ser acogidos, acompañados, promovidos e integrados”.

Y en la misma línea de discurso de sus declaraciones realizadas en la isla de Lesbos durante su gira, expresó: “Si no resolvemos el problema, arriesgamos hacer naufragar la civilidad”.