Argentina tiene 404 mamógrafos públicos para detectar el cáncer de mama: un informe reveló cuántos funcionan realmente
Por primera vez, un estudio federal permitió conocer dónde están los mamógrafos públicos, en qué condiciones funcionan y qué capacidad existe para ampliar el acceso a los controles.
Argentina presentó por primera vez un Mapa Mamográfico que permite conocer dónde se encuentran los equipos destinados a la detección temprana del cáncer de mama, en qué condiciones funcionan y cuáles son los recursos disponibles en el sistema público de salud.
El relevamiento, realizado por la Asociación Civil Surcos y la Fundación Instituto Natura, analizó la capacidad instalada, el estado tecnológico y los recursos humanos vinculados a la realización de mamografías en 23 de las 24 provincias argentinas.
Hasta ahora, Argentina no contaba con un registro unificado pese a disponer de cerca de 1.500 mamógrafos entre los diferentes subsectores del sistema de salud. El nuevo estudio busca cubrir parte de ese vacío y, principalmente, determinar hasta qué punto la infraestructura existente se traduce en acceso efectivo a los controles.
Cuántos mamógrafos públicos hay en Argentina
El Mapa Mamográfico identificó 404 mamógrafos distribuidos en 375 establecimientos públicos. Al momento del relevamiento, 328 de esos equipos se encontraban en funcionamiento.
Estos dispositivos constituyen una pieza central para el tamizaje y la detección temprana del cáncer de mama, especialmente entre las mujeres que no disponen de cobertura médica privada.
Uno de los principales hallazgos es que el país ya cuenta con una infraestructura considerable, aunque existe margen para aprovechar mejor los recursos disponibles. Por ejemplo, 29 establecimientos poseen actualmente dos mamógrafos funcionando en simultáneo, una capacidad que podría utilizarse para incrementar la cantidad de turnos.
En cuanto a la antigüedad de los equipos, el 26% de los mamógrafos públicos es de última generación y fue incorporado entre 2020 y 2024. Además, el 66% de los centros relevados tiene sus controles de calidad y habilitaciones al día.
El avance tecnológico también aparece reflejado en los datos: el 47% de los mamógrafos utiliza tecnología digital indirecta (CR), mientras que otro 39% cuenta con tecnología digital directa (DR), asociada a una menor dosis de radiación y una mayor calidad diagnóstica.
El desafío no es solamente tener mamógrafos
El informe advierte que disponer del equipamiento no garantiza por sí solo que las mujeres puedan acceder a una detección temprana. La organización de los turnos, el mantenimiento, el personal disponible y el seguimiento posterior también resultan fundamentales.
La mitad de los centros participa regularmente de programas de tamizaje. En materia de recursos humanos, el 71% de los estudios es informado por médicos especialistas en Diagnóstico por Imagen y el 53% de los establecimientos cuenta con licenciados en bio-imágenes. Sin embargo, en el 49% del sistema existe polifuncionalidad técnica, es decir, trabajadores que deben rotar entre diferentes áreas.
“Hoy sabemos dónde están los equipos, en qué estado y cómo se organiza el acceso a su alrededor”, explicó Alejandra Sanchez Cabezas, directora de Surcos. Según señaló, contar con esa información permite avanzar sobre medidas concretas, como aumentar los turnos donde existe capacidad ociosa, reparar equipos fuera de funcionamiento o conectar infraestructura que ya está disponible.
Historia clínica digital y seguimiento de las pacientes
Otro de los puntos analizados fue la digitalización. Según el relevamiento, el 66% de los centros públicos posee historia clínica informatizada y prácticamente la mitad tiene sus registros conectados con el resto de la red provincial.
A su vez, el 50% de los establecimientos está incorporado al Sistema de Información de Tamizaje (SITAM). La Pampa, La Rioja, San Juan, Jujuy y Chubut alcanzan el 100% de los centros relevados registrando información en ese sistema.
También existen diferencias entre las grandes jurisdicciones. En la Ciudad de Buenos Aires, el 89% de los servicios está informatizado, mientras que la provincia de Buenos Aires implementó la historia clínica digital en el 75% de sus 122 establecimientos relevados.
Por otra parte, 157 unidades asistenciales ya poseen la infraestructura necesaria para integrar las imágenes mamográficas al registro digital, aunque su utilización todavía es incipiente. Activar esos recursos permitiría realizar segundas lecturas, consultas a distancia y auditorías clínicas sin incorporar nuevos equipos.
Más de 1.000 mamógrafos están en el sector privado y de obras sociales
El Mapa Mamográfico también permitió dimensionar otro desafío: la falta de información consolidada sobre los equipos pertenecientes al subsector privado y de obras sociales.
Cáncer de mama(Canva)
El relevamiento identificó 1.094 mamógrafos dentro de ese universo, pero actualmente no existe un registro público nacional que permita conocer de manera completa su localización, disponibilidad y participación efectiva en los programas de detección.
Esta situación adquiere especial importancia porque, según el estudio, en distintas regiones de Argentina el sector público continúa siendo el único prestador efectivo.
El trabajo de campo se realizó entre agosto y diciembre de 2024 y posteriormente atravesó una etapa de validación durante 2026. Para estudiar el subsector público se utilizó una encuesta de 37 variables aplicada equipo por equipo y se realizaron más de 40 entrevistas técnicas con equipos de gestión provinciales.