Tras el reclamo del gobernador Oscar Herrera Ahuad y algunos diputados nacionales por Misiones, el canciller Felipe Solá le pedirá en los próximos días a Brasil que habilite el paso de agua a través de sus numerosas represas hidroeléctricas para compensar la bajante histórica que sufren tanto el río Paraná como el Iguazú, que dejó sin agua a la ciudad de Puerto Iguazú. La misma situación se vive en el río Uruguay.

El faltante de agua se ocasionó en un déficit de precipitaciones en el cordón montañoso Serra do Mar, a escasos kilómetros del Océano Atlántico, en el este de Brasil. El río Iguazú nace en las cercanías de Curitiba, en el estado de Paraná, y desemboca en el río Paraná en la Triple Frontera y tiene en su curso seis represas hidroeléctricas, que cerraron sus compuertas: Foz de Areia, Salto Segredo, Salto Santiago, Salto Osorio, Salto Caxias y Baixo Iguaçu, informó La Voz de Cataratas.

Los equipos técnicos de la Cancillería de Argentina mantienen un buen diálogo con sus pares de Brasil, comandados por Ernesto Henrique Fraga Araújo. Entre ellos mantuvieron teleconferencias y concluyeron este fin de semana, tras una reunión de los técnicos de Itaipú (represa que comparten, aguas arriba del Paraná, Brasil y Paraguay) que el faltante de agua es por un fenómeno natural y no fue forzado.

La sequía trajo otro problema a Puerto Iguazú debido a que se vio interrumpido el servicio de agua potable.