Llegan los días de frío al país y nuestras dietas van cambiando según la estación. Las frutas y verduras de temporada toman el protagonismo, además de las bebidas calientas, sopas y guisos.

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El equipo de Vía Gourmet consultó a la Dra. María de los Ángeles Sanchez Calvin, Médica especialista en nutrición, psicología médica y experta en psiconutrición, sobre los consejos necesarios para mantener una alimentación saludable durante esta época.

En todas las estaciones tenemos alimentos que son específicos por los nutrientes y micronutrientes que nos aportan. En ellos tenemos que basarnos para no equivocarnos.

La naturaleza es sabia, sólo hay que saber escucharla. Podemos elegir alimentos como: calabazas, tomates y remolacha que aportan alto contenido en carotenos y son precursores de la vitamina A y flavonoides antioxidantes que combaten a los radicales libres.

Las mandarinas hacen parte del grupo de frutas de estación que es recomendable comer por su vitamina C.(Foto: Freepik)

También están las frutas de estación como cítricos ricos en vitamina C: naranja, pomelo, limón, mandarina y banana, manzana entre otras.

Hay una creencia colectiva de que en la época de frío se debe aumentar la cantidad de calorías ingeridas, pero no es así, salvo que se hagan deportes de invierno o trabajos en lugares de temperaturas extremas.

Qué comidas tener en cuenta durante esta estación

Sí se pueden elegir platos reconfortantes, saludables calentitos y ricos basando la alimentación en abundancia de verduras. Por ejemplo: las verduras y hortalizas pueden prepararse al horno, al vapor, salteadas con rocío vegetal o grilladas y formar parte de guisos, cazuelas, salsas hipograsas y ensaladas.

Las comidas calientes que resultan saludables en invierno son las sopas, los guisos con cereales integrales, los granos enteros y las legumbres que ofrecen gran cantidad de vitaminas y minerales como: garbanzos con calabaza, lentejas con verduras, estofado de lentejas, cazuela de pescado con garbanzos y purés con carnes magras.

Los hábitos para incorporar durante el invierno para estar saludables son incrementar el consumo de verduras y frutas, hidratarse, aunque no se tenga sed, a veces el clima no ayuda a escuchar nuestra sensación de sed y se pierde mucho con los abrigos que llevamos y las calefacciones.

Durante el invierno buscamos alimentos calientes y una buena opción son las sopas.(Foto: Freepik)

Acompañar con ejercicio físico siempre. Agregar una cucharada de aceite de oliva, girasol o maíz en cada ensalada porque ayudan a absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E,K) y tienen sustancias que el organismo no puede formar.

Si se consumen proteínas de origen animal que sean magras, pollo sin piel, carnes y pescados cortes magros, quesos blandos con bajo contenido de grasa como el queso fresco, por salut y mozzarella. Evitar harinas refinadas.

Entre los vegetales y frutas de estación se encuentran acelga, brócoli, espinaca, batata, papa, ajo, cebolla, puerro, calabaza, repollo, mandarina, durazno, naranja, zapallo, pomelo, limón, manzana y pera.

Los atracones de comida durante el invierno

Cuando bajan las temperaturas aparece más fácilmente el intento de compensación del organismo por la pérdida de energía.

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Si a eso le sumamos el estrés y las emociones que se desprenden del trastorno depresivo estacional, bastante común en invierno y muy presente en mujeres, el cual está caracterizado por la pérdida de concentración y falta de energía e interés diario con una necesidad aumentada de consumir más comida de lo habitual, en especial carbohidratos, además del aumento de sueño, se produce un momento difícil de transitar si no se tienen la seguridad de que en realidad es la adaptación humana a sobrellevar el cambio climático.

Siempre es recomendable adaptar la alimentación a las frutas y verduras de estación.AgenciaRaw | gentileza

Si el cuerpo humano sensa que está perdiendo temperatura, aumenta la producción de la hormona melatonina, lo cual incrementa la necesidad de consumo de alimentos hipercalóricos como el azúcar, chocolate, manteca o harinas refinadas, ya que el organismo cree que necesita calorías para subir la energía y aumentar la sensación de confort, utilizando a la comida como un mecanismo de afrontamiento.

Para evitar los atracones de alimentos hipercalóricos, en caso de que se sufra hambre emocional por el clima la mejor manera es alimentarse bien y variado, disfrutar de una alimentación sustentable, sostenible y responsable. Legalizar el placer y el disfrute ante ciertos alimentos como el chocolate, para que luego no aparezca la culpa o la restricción.

Siempre es recomendable, por una cuestión económica y de nutrientes, adaptar la alimentación a las frutas y verduras de estación. que son las que tienen todo lo necesario para una alimentación balanceada, sustentable equilibrada y sostenible.