Empanadas de vigilia: el secreto para lograr una masa de hojaldre casera y un relleno irresistible
Un clásico de la Semana Santa argentina que no pierde vigencia. Con una técnica de pliegues sencilla y un relleno sabroso a base de caballa, estas empanadas son la opción perfecta para cumplir con la tradición sin renunciar al sabor.
Durante la Cuaresma, y especialmente el Viernes Santo, las empanadas de vigilia se convierten en las protagonistas indiscutidas de la mesa. A diferencia de las tradicionales de carne, estas variantes de Cuk-it apuestan al pescado o vegetales para respetar la abstinencia, pero su verdadero diferencial está en la masa de hojaldre.
Lograr esas capas crocantes que se deshacen en la boca parece una tarea compleja, pero el secreto está en la temperatura de los ingredientesy la paciencia en los descansos.
Así quedan por dentro.(Gentileza Cuk-it)
Los ingredientes para 12 empanadas de vigilia
Para el relleno de caballa:
250 g de caballa o jurel (1 lata).
1 cebolla, 1/2 morrón rojo y 1 diente de ajo.
Condimentos: 2 cditas de pimentón, pimienta, sal y aceite de oliva.
Para la masa de hojaldre casera:
250 g de harina 0000.
150 g de manteca fría (cortada en cubos).
125 ml de agua fría y 1 cdita de sal.
1 huevo (para pintar).
Estas empanadas se pueden hacer 100% caseras.(Gentileza Cuk-it)
Paso a paso: cómo lograr unas auténticas empanadas de vigilia en casa
Saltear la cebolla y el morrón picados en aceite de oliva.
Sumar el ajo y la caballa desmenuzada.
Condimentar con pimentón y pimienta.
Dejar enfriar por completo antes de armar (clave para que no se rompa la masa).
Mezclar la harina con la sal y añadir la manteca fría. Usar una espátula o las puntas de los dedos para formar un "arenado". Es vital no transmitirle calor a la manteca.
Sumar el agua fría de a poco hasta unir (sin amasar).
Estirar la masa en un rectángulo de 1 cm de espesor. Doblar un tercio hacia el centro y el otro tercio por encima (como una carta). Estirar de nuevo y repetir hasta completar 3 vueltas.
Llevar a la heladera 30 minutos.
Repetir el proceso de 3 vueltas más y dejar reposar otros 30 minutos.
Finalmente, estirar la masa hasta los 5 mm y cortar discos de 12 cm.
Rellenar los discos, cerrar a la mitad sin presionar demasiado y sellar el borde con un cortante o el lomo de un cuchillo (esto permite que el hojaldre "crezca" en el horno). Pincelar con huevo.
Llevar a horno fuerte (200°C) durante 20 minutos hasta que estén bien doradas y aireadas.
Si la masa se resiste al estirarla o se encoge, es porque el gluten está tenso. No hay que forzarla: lo mejor es llevarla 20 minutos a la heladera para que se relaje. El frío es el mejor aliado de un buen hojaldre.