En el marco de la pandemia que azota al mundo, se crearon centros de aislamientos para las personas que estuvieron en contacto con aquellos que dieron positivo en coronavirus. En Formosa, ya son varias las personas que han denunciado que estos centros se encuentran totalmente fuera de condiciones habitables. Tal es así, que en las últimas horas se conoció la versión de una mujer que perdió un embarazo debido al estrés que sufrió dentro de la habitación donde la mantuvieron junto a su familia.

“El lugar era muy chico y nosotros teníamos que limpiarlo. Cuando llegamos, las sábanas eran viejas, estaban usadas y había colillas de cigarrillo. No había mesa, solo dos sillas, tres tenedores y un cuchillo, que ni sabíamos quién los había usado”, describió Zunilda Gómez en diálogo con TN.

En este marco, agregó que ella estuvo aislada junto a sus hijos de 5, 8 y 12 años, y su pareja: “Nos quedábamos en la cama porque no podíamos salir, estábamos en una pieza y no podíamos ir al pasillo”, contó

En el medio del aislamiento, la mujer aseguró que estaba embarazada de tres meses y medio, y que un día comenzó a tener pérdidas de sangre, por lo que la trasladaron al hospital luego de que su pareja insistiera a la seguridad del lugar. No obstante, al momento en que a ella la trasladan, su esposo dio positivo en Covid-19, pr lo que también lo trasladan a otro centro.

Los tres chicos se quedaron solos en la habitación del hotel. “Le dije a mi hija que se encerrara, trabara la puerta con la silla y le diera el celular a la más chiquita para entretenerla. Le pregunté a la Policía qué iba a pasar con ellos, quién se iba a hacer cargo y me dijo que había un oficial”, contó. “Yo no dormí en toda la noche sabiendo que estaban ahí solos”, aseguró.

Sobre su embarazo, relató: “Cuando me llevaron al hospital, el doctor me dijo que ya había expulsado a mi bebé en el hotel, que tenía coágulos y debía quedarme internada para hacerme un legrado”, contó Gómez.

Luego del análisis, chequeo y los estudios, la llevaron nuevamente a la habitación con sus hijos. Después de un mes en esas condiciones, el 14 de enero les dijeron que podían volver a su casa. El hombre, en tanto, estuvo unos días más en el estadio Cincuentenario.

“A mí me afectó el encierro, me asustó estar bajo llave”, sostuvo Gómez en relación a la pérdida del embarazo. “Mi esposo perdió el trabajo y yo un hijo, ahora tenemos que empezar de cero”, lamentó.