Los padres de los niños y otros vecinos unieron fuerzas para llevar adelante esta iniciativa, con mucha fuerza de voluntad se hicieron de las herramientas a fin de cortar maderas, armar los tablones y construir. Hoy el aula satélite está lista y solo restan materiales para la parte de los sanitarios, agua y energía eléctrica.

El aula construida por los vecinos se encuentra en colonia Guaica, ubicada entre picada Las Minas y picada Unión, distanciada de la zona urbana de San Pedro por 32 kilómetros.

Elisabeth Horchuk junto a su pareja Walter Dengler e hijos, observaron que varios niños no asistían a la escuela y al indagar sobre el motivo las familias manifestaron que resultaba difícil para los menores asistir a clases en una escuela por estar a más de 6 kilómetros.

Debido a esto, la pareja, decidieron recurrir a las autoridades pertinentes de Secretaría Escolar -dependiente del Consejo General de Educación- a fin de plantear el problema, proponiendo la construcción de un aula satélite.

Hace ocho meses que vinimos de Buenos Aires y nos ubicamos en esta colonia. Hablando con los vecinos me di cuenta que los chicos no asisten a la escuela, eso me asombró, son familias numerosas y nos comprometimos a hacer hasta lo imposible para que tengan una escuelita, ya que las familias además son de escasos recursos y la escuela queda lejos contó la mujer.

Los vecinos mostraron interés y compromiso con esta iniciativa, y como anteriormente una familia de la zona había donado una hectárea de tierras para dicha institución, la construcción avanza de forma favorable.

La iniciativa fue llevada a cabo por padres y vecinos de la zonaEl territorio

Mediante los trámites legales pertinentes el terreno pasó a nombre del Ministerio de Educación, previo a un relevamiento de la cantidad de niños que dio como resultado a un total de 35 en edad escolar.

Con este dato, que fue enviado a Secretaría Escolar, desde donde se gestionó y se logró la aprobación de la creación del aula que dependerá de la Escuela 779 ubicada en picada Unión.

Muchos niños tienen hasta 12 años, no saben leer y escribir, eso me preocupó mucho porque son cuestiones que ya los niños aprenden en el preescolar. Muchos fueron hasta tercer grado pero no saben más que escribir sus nombres. Avanzamos con el tema de la donación del terreno, formamos una comisión y formulamos el proyecto concreto de la escuelita recibiendo el total apoyo de los padres”

Otro de los motivos por los cuales los niños no pueden asistir a la escuela, es porque los padres temen enviar a sus hijos ya que los pequeños deben cruzar por un puente que presenta un avanzado estado de deterioro.

Con el deseo de cambiar sus realidades, los vecinos se unieron y usaron sus recursos para resolver el problema y todos donaron materiales para iniciar la construcción.

“Algunos donaron combustible, tablas, madera que fueron aserradas, dedicaron tiempo y pusieron a disposición sus herramientas para este anhelo que se encaminó con la ayuda también de vecinos de buen corazón que ni siquiera tenían hijos en la escuela pero nos ayudaron, es un proyecto muy importante para nuestra colonia”, expresó la pareja que impulsó la iniciativa.

Si bien los vecinos pusieron su esfuerzo para terminar la construcción de madera, desde el Ministerio de Educación se requería un techo con chapas de zinc y cielorraso, por lo que se lanzaron a la venta de un bono colaboración con premios donados por comerciantes de la zona y de San Pedro.

Pero el dinero no fue suficiente por lo que tras varias gestiones, recibieron el apoyo de la Subsecretaría de Protección Civil.

De todas maneras, con esta obra terminada siguen necesitando ayuda con algo más de materiales como clavos, tablas, machimbres y demás elementos para la instalación eléctrica, agua y los sanitarios con los respectivos lavatorios.

“Logramos levantar la escuelita, nuestro deseo es poder terminar lo que falta y construir un espacio para tener un merendero para que los niños que vengan de lejos puedan tener el desayuno o la merienda, para eso nos falta todo. Tenemos muchas ganas de seguir trabajando y soñando que pronto los niños puedan empezar las clases. Toda donación es muy bienvenida tanto para la escuela como para los niños porque se trata de familias muy humildes, hay mucha necesidad”, Expresó la mujer.

Quienes quieran aportar al sueño de las familias, pueden comunicarse al teléfono 3755-530111.

Fuente: El territorio