Malvinas y el rock: el festival de la solidaridad latinoamericana

por Silvia Brandariz

Durante todos los años de la dictadura la rebeldía de los músicos de rock caía mal al gobierno militar pero con el conflicto armado todo cambió.

Durante la guerra de Malvinas la música argentina tomó un protagonismo inédito. Con la prohibición del gobierno de facto de pasar música en inglés, todas las canciones y artistas que habían sido censurados hasta entonces, tomaron un lugar de privilegio.

Volvieron a sonar en las radios y nace así una nueva generación de rock nacional.

“De un día para el otro, el inglés fue erradicado. El efecto fue muy extraño: las radios sonaba diferente, en otra dimensión. Por primera vez en su historia, el rock argentino tenía un espacio masivo en la radio. Y nadie hablaba, ni la prensa ni los censores, de listas de temas prohibidos”, destacó Sergio Pujol en su libro, “Rock y dictadura”.

Lo cierto es que la brutal censura puesta en marcha en la década del ’70 por la dictadura cedió definitivamente durante la Guerra de Malvinas, por lo que varias canciones que habían sido silenciadas volvieron a ocupar espacios en radios y a cantarse masivamente en conciertos.

Algo curioso pasó con “Sólo le pido a Dios” de León Gieco. Un tema que el músico había publicado en 1978, en respuesta a un probable conflicto armado entre Chile y Argentina. “Es algo muy desagradable, esa canción estuvo prohibida durante la dictadura y después cuando perdimos la Guerra de Malvinas la declararon de interés nacional. Me dio repugnancia por la gente que lo hizo, los militares, y dejé de cantarla por tres años hasta 1985 que regreso haciendo De Ushuaia a La Quiaca. Me sentí usado, son las estupideces que hicieron estos dictadores” contó el músico.

Los musicalizadores se encontraron con la dificultad de no conseguir material en castellano. No habían nuevos artistas y el panorama del rock local estaba marcado por incertidumbre.

Alejandro Lerner, en 1982, publicó “Todo a pulmón“, que tenía temas como “La isla de la buena memoria”. “Un tema que compuse en contra de la guerra. Tenía el coraje que te da la irreverencia de la juventud. El rock estaba cargado del resentimiento que generó la dictadura militar. Eran expresiones de la juventud que la tenían encadenada. Fue como una canilla que tenés cerrada mucho tiempo y cuando la abrís lo primero que sale es mugre. Ante de la llegada de la democracia, el que hizo un poco de punta fue el rock nacional”, destacó el músico y compositor a La Viola.

El Festival de la Solidaridad Latinoamericana fue organizado por los principales productores del rock argentino: Daniel Grinbank, Pity Irrunigarro, Oscar López y Alberto Ohanian, entre otros.

Festival de la Solidaridad Latinoamericana por Malvinas

La demanda de entradas desbordó todos los presagios, por lo que los organizadores decidieron realizarlo en el campo de rugby y hockey sobre césped del Club Obras Sanitarias, anexo al estadio.

El 16 de mayo de 1982 asistieron más de 60.000 jóvenes, y la entrada era una prenda de abrigo, cigarrillos o alimentos no perecederos, para ser enviados a los soldados en las Islas.

Festival de la Solidaridad Latinoamericana por Malvinas

El recital, de cuatro horas de duración, fue transmitido completo y en directo por un canal de televisión, el Canal 9 y dos radios de máxima audiencia, las FM de Radio del Plata y Radio Rivadavia.1​ Fue encabezado por Charly García, Luis Alberto Spinetta, León Gieco, Raúl Porchetto, Litto Nebbia, Rubén Rada, Ricardo Soulé, Dulces 16 y el Dúo Fantasía, entre otros, y se llevó a cabo con la intención de recaudar artículos de primera necesidad para los soldados que estaban en el frente de batalla.

Sin embargo, algunos artistas rechazaron la invitación para participar del festival, como el caso de Virus y Los Violadores, quienes incluso cuestionaron duramente a los artistas que sí lo hicieron, con acusaciones que los tildaba de “participar” con el régimen militar.

Festival de la Solidaridad Latinoamericana por Malvinas

“Ese mediodía, a las puertas de Obras se estacionaron camiones del Ejército, pero esta vez no para llevarse gente, sino para cargar todo lo recaudado: 50 camiones de abrigos y alimentos”, describió Sergio Pujol.

Daniel Grinbank, uno de los organizadores dijo lo siguiente: “el de Malvinas, contrario a lo que se supone, fue un festival pacifista. Ningún músico habló de soberanía ni de imperialismo. Yo sabía que querían utilizarlo, y sabía lo que podía ganar y lo que podía perder. Pero acceder a la Cadena Nacional diciendo `Algo de paz ́ en plena euforia belicista me pareció muy valioso”

Sin embargo, este impulso dado al rock argentino enfrentó a muchos artistas y derivó en una reacción por parte de grupos emergentes que, finalmente, fueron los que encabezaron una renovación estética que se revitalizó en 1983 con la llegada de la democracia.