Las puestas del sol sobre los ríos Santa Lucía y Paraná, que rodean esta localidad, son el más bello espectáculo. Tierra de horticultores, su producción se basa en tomates, pimientos y otras hortalizas bajo coberturas plásticas llamadas tendaleros. Vale mencionar que cada año este municipio tiene su Fiesta de la Horticultura.

Historia

El pueblo de Santa Lucía de los Astos, fue fundado por disposición de don Hernando Arias de Saavedra, conocido como Hernandarias, en la desembocadura del río Mepemé, hoy Río Santa Lucía; en 1615. En ese lugar es conocido como Taba – cué (pueblo viejo en guaraní) y estaba en las proximidades y estaba en las proximidades del actual paraje Rincón de Soto, pero sus costas se desbarrancaron y ya no queda nada.

Sus primeros pobladores eran todos indígenas, que formaron, bajo la dirección de los padres Franciscanos, una reducción donde fueron adoctrinados en la Fe Cristiana. Tenían una humilde capillita de adobe donde veneraban una hermosa imagen de la Virgen y Martir Santa Lucía, que había sido traía por la familia de los Astos.

Como los otros indios de la otra orilla del Paraná, llamado Chaco Santafesino, incendiaron y robaron la reducción en dos o tres oportunidades, los padres franciscanos resolvieron trasladar a la población a un lugar más seguro, a una legua de distancia, sobre la margen derecha del Río Santa Lucía y lejos de la costa del Paraná. Eso fue en 1716. Aquí volvieron a levantar una humilde iglesia, para venerar en ella a su querida patrona. Alrededor del año 1770, el Padre Doctrinero, Fray Juan José Pereyra, levanto una capilla de adobe, pero un temporal la destruyó. Fue entonces cuando decidió levantar una capilla más grande y fuerte de ladrillo.

Las cabalgatas son otras de las propuestas de Santa Lucía por sus zonas de arenales.

Puente de hierro

Antigua construcción de hierro que cruza sobre el Río Santa Lucía, uniendo al Barrio Villa Córdoba con la localidad de Santa Lucía, en la zona donde se encuentra emplazado este barrio se ubicaba la antigua estación de tren.

Iglesia

El templo fue declarado Monumento Histórico Nacional el 4 de Febrero de 1942. Su construcción data del año 1770 iniciada por Fray Jerónimo Juan Jose de Pereyra, concluyéndose hacia 1784.

Se destaca su amplia nave con una artística bóveda, con su campanario a la derecha y sacristía. Sus paredes miden 1 metro de ancho. La edificación es amplia y cómoda y ha resistido los embates del tiempo, debido a la solidez de su construcción.

La ornamentación interior cuenta con reliquias, obras del tallista Bogarín, se destacan el retablo, el pulpito, comulgatorio, baranda del coro. Admirables también son el decorado del altar.

Playa y carnaval

La localidad cuenta una hermosa playa a la vera del río Santa Lucia, lugar de descanso ideal para la temporada estival. Con el verano también se destaca el carnaval, al ritmo de sus cuatro comparsas: Yeroky Berá ; Bella Lucía; Uru Berá y Yasí Berá. Se realiza entre la segunda quincena de enero y el mes de Febrero.

Para el verano la mayor atracción son los carnavales.