El delicado estado de salud de un adolescente atacado por una patota en Córdoba
Santiago Herrero, de 15 años, fue operado de urgencia a raíz de un hundimiento de cráneo que sufrió luego de una brutal agresión en Villa Carlos Paz.


Santiago Herrero, un adolescente de 15 años, quien fue atacado por un grupo de otros menores en pleno centro de Villa Carlos Paz, presentó signos de mejoría dentro de su cuadro crítico. Permanece internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital de Urgencias de la ciudad de Córdoba.

Según el último parte médico brindado por su familia, Santiago pasó la noche estable y responde de manera positiva a la medicación y a estímulos físicos. “Está bajando bien la inflamación del cerebro”, detalló su madre, María Laura Tamagnone, en diálogo con TN..

Los profesionales de la salud evalúan comenzar a reducir la sedación durante este fin de semana para analizar su respuesta neurológica. No obstante, las primeras 48 horas posteriores a la compleja intervención quirúrgica de urgencia siguen siendo consideradas el periodo más crítico por los especialistas.
El hecho que conmociona a la provincia ocurrió el pasado jueves por la noche en la intersección de avenida Cárcano y Sargento Cabral. Santiago caminaba junto a un amigo cuando fue interceptado por una patota que, según testigos, lo atacó de forma sorpresiva.
Durante la agresión, uno de los atacantes utilizó una botella de vidrio para golpear la cabeza del menor. El impacto fue de tal magnitud que le provocó un hundimiento en la zona parietal del cráneo y una fisura cerebral con la presencia de varios coágulos.

“No fue una pelea. Lo agarraron de atrás. Empezó a correr este chico, le pegó, cayó al piso y después los otros le siguieron pegando con patadas”, relató la madre de la víctima. Los amigos de Santiago notaron la gravedad inmediata al sentir el hueco en su cabeza tras el fuerte ruido del golpe.
La causa está bajo la órbita de la Fiscalía de Instrucción de Villa Carlos Paz, a cargo de la doctora Jorgelina Gómez. Los investigadores trabajan en el análisis de cámaras y testimonios para identificar formalmente a los autores, que serían jóvenes de entre 15 y 16 años.
Hasta el momento no se registraron detenciones, aunque fuentes judiciales confirmaron que se sigue la pista de un posible conflicto previo entre los grupos involucrados. La familia denunció que el grupo agresor es conocido en la zona por otros episodios de violencia urbana.

En tanto, amigos, vecinos y familiares mantienen una cadena de oración para acompañar la recuperación del joven cordobés. “Mi chiquito es fuerte y de esta sale sí o sí”, cerró con esperanza su mamá.